El trabajo profesional que desplegaron los Guardaparques de la UNT, con el apoyo de los Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, permitió controlar y evitar que se propague el fuego que se había iniciado, el viernes pasado, en las zonas de Las Tipas -en el Parque Sierra de San Javier-, más precisamente en el paraje denominado Quebrada del Toro, a unos 1.400 mt sobre el nivel del mar (msnm).
Los trabajos fueron supervisados por el Secretario de Bienestar Universitario, Ing. Gustavo Adolfo Vitulli, y el Director del Parque, Rodolfo Salinas Collado.
 
“Todo se inició el viernes pasado, después del mediodía, cuando un guardaparque divisó una columna de humo que ascendía en la ruta entre San Javier y Tapia, en un lugar ubicado a entre 3 y 4 km de distancia de la Ruta Provincial 341, en la montaña misma. De inmediato enviamos al lugar 2 especialistas y un vaqueano, con las herramientas necesarias para desplegar un ataque inicial contra el fuego”, comenzó relatando Manuel Pachado, jefe de Guardaparques de la UNT.

“Nuestro personal tuvo que ascender la montaña desde los 900 msnm hasta los 1.450 msnm, caminando unos 3 km, contra una pendiente muy empinada, y recién pudieron arribar al lugar del fuego a las 18 hs”, agregó el especialista, durante el diálogo que mantuvo hoy con MEDIOS UNT. “Trabajaron en el lugar hasta la 1 del sábado; y pasado ese mediodía recibieron el apoyo de otra cuadrilla, lo que les permitió trabajar hasta las 17:30 hs de hoy, logrando controlar el incendio. Proyectamos extinguirlo hasta el viernes próximo”, dijo continuando con su relato.


La zona afectada se denomina “chaco serrano seco”, que contiene una vegetación muy vulnerable; es una zona protegida donde la Universidad Nacional de Tucumán viene trabajando para conservar ese bosque.
“En apoyo a nuestra tarea trabajaron desinteresadamente los Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, liderados por su comandante Ángel Aguilar, quienes participaron con 8 bomberos. Esto nos permitió integrar un grupo total de 21 personas, 18 operarios y 3 personas de apoyo, con provisiones y elementos de apoyo, con quienes pudimos desplegar un efectivo trabajo conjunto”, ponderó Pachado.
 
Sobre el posible origen del incendio, el jefe de Guarparques de la UNT opinó: “es casi seguro que los responsables son cazadores furtivos. ¿Por qué? La zona afectada es habitada por el pecarí, o ‘chancho del monte’; hay muchas cuevas donde esos ejemplares se refugian. Se trata de un animal cuya carne es muy buscada. Y para capturarlos, los cazadores suelen prender fuego en la boca de esas cuevas para obligar a los animales a salir y allí atraparlos. Pero eso significa mucho trabajo, por lo que creemos que no los cazan por hambre, para comerlos, porque tienen que caminar muchos kilómetros para capturarlos. Hemos encontrado hasta animales muertos dentro de las mismas cuevas, lo que indica que no siempre los animales salen, sino que se esconden para protegerse y evitar que los maten. Esto significa que no apagan el fuego que crearon y termina en lo que estoy relatando”.

Trabajo mutuo

Por su parte, el comandante Aguilar describió cómo participaron en esta lucha.
“Siempre colaboramos con los Guardaparques de la UNT. La idea es evitar que se produzca más daño sobre la flora del lugar, ya que hay muchos cebiles y algarrobos. Así que lo primero que se hizo fue ayudar a controlar el fuego y luego a extinguirlo”, describió.
 
El especialista reconoció que estos incendios comienzan en junio y se suelen extender hasta octubre de cada año. “Tenemos que luchar contra el fuego que aparece en los pastizales, por ejemplo, en nuestra amplia zona con vegetación; hay épocas en las que tenemos que salir entre 7 y 8 veces por día, para sofocar esos focos que aparecen en el área que tenemos en permanente control”, dijo, y agregó: “el objetivo principal es evitar que los fuegos lleguen hasta las alturas, en la montaña, porque subir hasta ahí y sofocar esos focos demanda mucho tiempo, además de que son lugares donde enfrentamos muchos problemas para aprovisionarnos con recursos hídricos y llevar equipamiento adecuado”.
 
Una vez más, aseveró, “todos estos problemas con los incendios son producto de la falta de educación y respeto por el medio ambiente de la gente que circula por los cerros, que genera graves problemas en esta época tan seca del año. Los visitantes no deben encender fuego, y mucho menos en esta época, porque se propagan más rápido por la sequía”, insistió.
Por último, Aguilar destacó la tarea conjunta que despliegan entre los Guardaparques de la UNT y los Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo. “El trabajo y la colaboración son mutuos, ya que participamos de cursos y capacitaciones sobre lucha contra el fuego, a la vez que nos apoyamos mutuamente cuando surgen contingencias como la de estos últimos días”, concluyó.