El Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (Insibio), de doble dependencia entre la UNT y el Conicet, contará con sede nueva a partir del próximo año. El terreno, cedido por nuestra Universidad, está emplazado en la Finca El Manantial. El edificio abarcará tres plantas y ocupará una superficie total de 5.500 m2.

Autoridades del Insibio señalaron que la primera parte de la obra, que está previsto que comience en el primer semestre del próximo año, tendrá una superficie de 2.950 m2 y demandará $ 275 millones. De ese total, 1.172 m2 corresponden a un área cubierta, 476 m2 a áreas de circulación interna y 490 m2 a circulación externa. En esta etapa se realizará la infraestructura para todo el edificio con obras de agua, cloacas y electricidad. 

Desde el instituto anunciaron que la planta baja de la obra quedará en condiciones de habitabilidad en 2022 e incluye laboratorios, boxes para investigadores, un área de recepción, otra de dirección y una sala de reuniones. También se prevé un subsuelo para sala de máquinas y cisterna, y una terraza.

La Finca El Manantial está ocupada actualmente por la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT y está destinada a cultivos experimentales de caña de azúcar, citrus y grano. El edificio del Insibio tendrá entrada por el camino de sirga y estará emplazado al lado del Centro de Microscopia Electrónica, ubicado en la esquina noroeste del predio que tiene más de 220 has en total.

La obra del Insibio será financiada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y por el CONICET. Forma parte del Plan de Infraestructura para el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, mediante el cual se financiarán 58 obras de construcción y refacción en 21 provincias del país.

El director del Insibio, Juan Carlos Díaz Ricci, subrayó que “esta obra se hace con la ayuda del rector de la UNT, José García, que con excelente predisposición aportó los informes técnicos y ambientales del terreno del futuro edificio, que es propiedad de la Universidad”. Agregó que el director del Centro Científico Tecnológico (CCT) Conicet NOA Sur, Atilio Castagnaro, realizó gestiones ante el gobierno nacional para conseguir los recursos. “Y nosotros, los investigadores estamos felices con la obra”, expresó.

Díaz Ricci afirmó que el Insibio es el instituto más grande en cantidad de recursos humanos del CCT Conicet Noa Sur, pero tiene a su personal disperso en distintos edificios. “En los últimos años se deterioró mucho la sede central de calle Chacabuco y necesitábamos muchas mejoras. Es un reclamo histórico de nuestro instituto”.

El subdirector del Insibio, Augusto Bellomío, señaló que el edificio contempla además la construcción de un bioterio, que es el lugar donde crían animales de experimentación y de un fitotrón, que es el laboratorio para producción y experimentación de tejidos vegetales y plantas in vitro. Agregó que el plazo de ejecución de la primera parte de la obra está previsto en 9 meses.

Bellomío opinó de la obra:“ es muy positivo porque nuestro instituto actualmente está diseminado en cuatro lugares distintos. La sede de Chacabuco al 400, dos ubicadas en la Quinta Agronómica (una parte en Ciencias Exactas y la otra en Medicina) y un pequeño apéndice en la Finca El Manantial. Era nuestro anhelo desde la creación del Insibio, en 1980, reunir a investigadores de distintas disciplinas en un solo edificio para que puedan interactuar”.