Investigadores del Instituto de Medicina Molecular y Celular Aplicada (IMMCA), de triple dependencia entre la UNT, el CCT Conicet NOA Sur y la Provincia, analizarán, desde lo molecular, la interacción de las proteínas del coronavirus con proteínas que son importantes en el Parkinson. Indagarán si hay algún efecto de las proteínas del Covid sobre la agregación de proteínas patológicas, que ocurren en el Parkinson. El proyecto fue seleccionado para recibir financiamiento en la convocatoria de un programa nacional.

La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa de mayor incidencia, después del Alzheimer, y tenderá a aumentar más en los próximos años, con el envejecimiento de la población. Hasta la fecha no hay cura y los tratamientos son solo paliativos. Por eso, la importancia de este grupo científico, con vasta experiencia en el estudio de enfermedades neurodegenerativas.  El equipo es liderado por la doctora Rossana Chehín, en Tucumán, y la Dra. Rita Raisman Vozari en el Instituto del Cerebro y la Médula en Paris. La propuesta de investigación recibió financiamiento por medio de un Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) Raíces, que avala la cooperación entre un científico argentino residente en el extranjero, que mantiene lazos de trabajo y cooperación con un grupo de investigación local. 

Diego Ploper, uno de los integrantes del proyecto comentó: “hay muchos reportes a nivel mundial sobre cómo el Covid ha empeorado al paciente con Parkinson, ha acelerado su parkinsonismo o aparecieron nuevos casos, luego de tener Covid. El mundo quiere entender por qué y nosotros queremos estudiarlo desde el punto de vista molecular”. El investigador comentó que están observando la interacción de proteínas del coronavirus con proteínas que son importante en el Parkinson. “La idea es comprobar si las proteínas del Covid tienen efecto en la agregación de las proteínas α-sinucleína, que ocurren en el Parkinson”, puntualizó 

Ploper señaló que los estudios se realizarán en cultivos celulares y no en pacientes ni en modelos animales. “Tenemos modelos neuronales de agregación de esta proteína patológica del Parkinson y la pusimos en contacto con la proteína Spike o de dominio RBD (la parte del virus que se adhiere a las células huésped). Observamos que la agregación tóxica de proteínas se acelera, pero fueron ensayos in vitro”, aclaró. 

El proyecto propone, además, estudiar la capacidad de la doxiciclina (un viejo antibiótico al que encontraron capacidad neuroprotectora) y otras tetraciclinas no antibióticas de diseño para atenuar los procesos neurotóxicos y neuroinflamatorios del Parkinson, inducidos por esa parte del virus que se adhiere al huésped. Chehín comentó que los resultados que se obtengan en el proyecto permitirán, por un lado, consolidar y mantener la intensa colaboración científica con la Dra. Raisman, y además podrían obtenerse conocimientos transferibles a la industria farmacéutica para mitigar las consecuencias a largo plazo de la actual pandemia.

Además de Ploper, Chehín y Raisman Vozari, integran el equipo: César Ávila, Benjamín Socías, Esteban Vera Pingitore, los becarios posdoctorales Rodrigo Hernán, Tomas Grau y Florencia Lizárraga, y la becaria doctoral Sabrina Sequeira. Y el investigador de la UBA, Oscar Varela, experto en síntesis orgánica.