Esta publicación no es un mero discurso que solo informa pretendiendo comenzar un itinerario frío y distante escrito académicamente con letras que integran palabras, que muestran al lector la presentación de un museo, sino la transmisión de la llama viva que contagia y entusiasma con el amor a la sabiduría que está y no está en nosotros porque nos excede.


Esto implica un soberbio diálogo vivo y existencial, porque toda obra puesta en el ser por un autor madura y se esencializa con el transcurso del tiempo, y no se puede saber con exactitud cuáles serán todas sus implicancias para los que la reciben.

Por eso, lo dicho por Casas -puesto ontológicamente en el ser por él- tiene toda la riqueza que recibió de otros desde el pasado, para brindarles a otros nuevos "otros" un diálogo que constantemente se enriquece y que, además, siempre tiene nuevas cosas que decir, desde lo ya dicho, dialógicamente, en su histórico madurar. Y este es el caso -en este siglo XXI- de esta "antigua" y -al mismo tiempo- "nueva" Introducción a la Filosofía. 

Adalberto F. Villeco