Este mes, el Programa Universitario para el Estudio de las Adicciones (PUNA) cumple 15 años desde su creación. Además, la UNT es la primer universidad pública del país que creó un programa para el abordaje interdisciplinario de los consumos problemáticos.

Debido a que el consumo de drogas, tanto legales como ilegales, representa el principal problema para la salud pública (de hecho, Argentina es el país donde mayor cantidad de alcohol se consume en toda Sudamérica) de los países desarrollados y subdesarrollados, la Universidad debe reforzar el capital social de las comunidades a través de sus redes educativas.

En este marco, el PUNA busca constituir un centro de conocimiento que permita una mejor comprensión de las diferentes manifestaciones del problema de las adicciones, con y sin sustancias y, por otro lado, dar respuestas a las exigencias científicas, culturales y pedagógicas.

En diálogo con el director del programa dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria, el Dr. Ramiro Hernández contó que esta problemática se acentuó durante la pandemia.

A lo largo de este tiempo, el PUNA realizó tareas de prevención en 562 escuelas y abordó a 47.270 alumnos, 4.407 padres y 595 docentes.

Lleva elevados 50 proyectos comunitarios, participando en 600 eventos públicos y previniendo a más de 500 deportistas y entrenadores.

También es importante destacar las labores que realizan en los distintos espacios de recreación nocturna tanto en más de 500 boliches, previas, conductores designados, logrando que más de 50.000 personas volvieran seguras a su casa y generando más de 60.000 controles voluntarios de alcoholemia.

En cuanto a la contención y la orientación, lleva registradas más de 44.000 consultas entre móviles y personales y, finalmente, son casi 20.000 las personas que participaron en algunas de las instancias o eventos de capacitación organizados por el PUNA.