En el marco del Proyecto Tapir, esta mañana se realizó la presuelta del primer ejemplar hembra en Tucumán, con el objetivo de reintroducir esta especie que se encuentra extinta en la provincia desde hace más de 70 años. En ese sentido, la Reserva Experimental de Horco Molle (REHM), que depende de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo (FCN), viene trabajando desde hace más de 20 años con esta especie.

"Hay experiencias hechas en el NEA, pero esta sería la primera especie que recuperamos en el NOA. Esperamos que esto tenga un efecto positivo sobre el ambiente, porque el tapir es considerado un arquitecto del paisaje ya que, de alguna manera, modela los ambientes donde vive generando mayor diversidad, tanto de plantas como de animales y mayor complejidad dentro de esos ambientes", subrayó el Director de la REHM, Dr. Juan Pablo Juliá.

La Reserva ha actuado como centro de rescate recibiendo tapires de rescate desde Jujuy. Además, ha criado tapires desde hace varios años y estos son la base con la cual comienza el proyecto.
 
"Si bien hubo otros proyectos fundamentalmente en el NEA, en los Esteros del Iberá, este es el primero que se hace en el NOA y que, además, está liderado por una Universidad como la UNT. Se vienen nuevas liberaciones; hasta fin de año esperamos liberar dos hembras y un macho y, en el curso del año siguiente, entre una y dos parejas más", comentó.


Por su parte el Rector, Ing. Sergio José Pagani destacó que este es un proyecto que se viene trabajando desde hace rato con la REHM y la Facultad de Ciencias Naturales. "Hoy se hacer una presuelta, que significa que va a estar en un lugar más amplio de donde está ahora, previo a dejarlo en total libertad. El medioambiente es interdisciplinario; en este sentido, desde la FACET (Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología) se diseñó el collar para el monitoreo y seguimiento de los tapires lo que va a ser muy importante, por un lado para ver cómo es su comportamiento, y también para poder ayudarlo en su aclimatación", subrayó.

El acto contó, además, con la presencia de funcionarios del Rectorado, de la Municipalidad de Yerba Buena y representantes del Gobierno Provincial.

La Decana de la FCN, Dra. Virginia Abdala destacó el significado de dicha actividad y consideró "muy importante que sean varias las instituciones que trabajamos en proyectos en común, desde los distintos campos en los que nos desenvolvemos".

Precisamente, el Decano de la FACET, Dr. Ing. Miguel Ángel Cabrera agregó: "es muy importante este momento, porque el tapir es un animal extinto y la UNT podrá controlar su biología y sumar conocimiento para que pueda reintroducirse y volver a habitar nuestros bosques".

Finalmente, el Ing. Sergio Saade (a cargo del laboratorio donde se diseñó el collar colocado en el tapir) contó: "hemos trabajado con docentes y alumnos de las carreras de Ingeniería en Computación y Electrónica para diseñar este collar, que nos permitirá realizar un mayor seguimiento a través de un sitio de Internet".
 
"Este es un proyecto de toda la universidad, donde está trabajando el Parque Sierra de San Javier, el Rectorado y la FACET que ha diseñado los collares que nos van a permitir conocer con exactitud donde está cada tapir cada 20 minutos. Hay muchas instituciones universitarias implicadas en este proyecto que es muy ambicioso y único en el NOA",
 concluyó Juliá.