La visión que tienen las universidades y empresas de Finlandia sobre la llegada de 6G o de la sexta generación es muy parecida a la de una serie futurista como Sense 8, Years and Years o Black Mirror, aunque ya existen algunas pruebas pilotos de esa tecnología. Los expertos internacionales avisoran que las tablets o celulares -tal como los conocemos hoy- desaparecerían y estarían integrados con el ambiente en que nos movemos, a partir de 2030. Nos seguirían al lugar más cercano en que estemos. Un mensaje podría verse en la pared, en la cortina o en la mesa que esté a nuestro lado. La nueva tecnología conectaría no sólo a personas, sino también a objetos, máquinas y a vehículos a gran velocidad.

El ingeniero Marcos Katz formado en la Universidad Nacional de Tucumán y doctorado en la Universidad de Oulu, Finlandia, brindó esta semana una charla sobre la tecnología que se desarrollará en la próxima década. La conferencia tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) de la UNT y se denominó “Hacia 6G: Motivación y Nuevas Tecnologías”.

“Nadie sabe qué será la nueva generación, pero cada universidad intenta tener sus propias visiones. En Finlandia se unieron las universidades y compañías más importantes para tener su propia visión”, explicó Katz. Agregó que la comunicación con la nueva generación de tecnología será muy confiable como para usarse en aplicaciones médicas. “Uno puede estar monitoreado y controlado a través de un servidor del hospital. Dará más precisión en aplicaciones industriales y en vehículos autónomos para mejorar la seguridad vial”, describió.

El experto, que fue invitado por el decano de la FACET Miguel Cabrera, manifestó que la sexta generación será mucho más rápida que la cuarta que usamos actualmente y que la quinta que se aplicará el próximo año. “Permitirá trasmitir información a muy alta velocidad, videos en tres dimensiones en alta definición, donde casi no podrá reconocerse si es realidad o no, se usará para realidad virtual y aumentada”, explicó.

Finalmente, Katz opinó que si bien hay compañías que persiguen el rédito económico, el bien último de todos los avances tecnológicos es mejorar la calidad de vida de la gente. Agregó que la tecnología 6G debería ser inclusiva y conectar regiones dónde hoy no es accesible- como la selva o la alta montaña- y a personas que no tienen recursos económicos y que actualmente están marginadas de las comunicaciones.

La velocidad de trasmisión de datos que hoy tenemos con 4G varía, pero podría decirse que posibilita trasladar varios Mbps. La tecnología 5G permitirá pasar decenas o centenas de Mbps y está prevista aplicarse a partir de 2020. Pero la tecnología que se proyecta con 6 G podría alcanzar una velocidad de descarga de hasta 1 TB por segundo.