Por Daniela Orlandi

Desde 2013, un grupo de docentes, becarios y tesistas de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán analiza distintas alternativas para el tratamiento biológico de la vinaza, uno de los principales efluentes de la actividad sucroalcoholera de Tucumán.

La vinaza se genera en altos volúmenes en la producción de alcohol, ya que por cada m3 de alcohol producido se generan 10-12 m3 de vinaza, con una alta carga contaminante. Los parámetros que la vuelven contaminante son el DQO (demanda química de oxígeno), el DBO (demanda biológica de oxígeno) y las concentraciones de materia orgánica, potasio, calcio, magnesio, cenizas y sólidos totales.

Tanto en nuestra provincia como a nivel internacional, la alternativa más utilizada para la disposición final de la vinaza es el riego de los suelos. Pero los suelos tucumanos son naturalmente ricos en potasio, y la vinaza -que también tiene altas concentraciones de estas sales- puede causar, por riegos excesivos, una salinización de los mismos. Basado en ese concepto, el grupo de investigación propuso un tratamiento que logra la remoción de las sales de potasio, con la consecuente reducción de su impacto en la salinización de los suelos.

La vinaza fue analizada en un reactor tipo Batch, donde se cultivó una levadura llamada Cándida utilis. Esa levadura, al crecer y reproducirse, se alimenta de los nutrientes presentes en el medio y así logra reducir los niveles de sales de potasio y de materia orgánica y, en consecuencia, la carga contaminante del efluente.

El grupo de investigación tiene sede en la cátedra de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT y es dirigido por las ingenieras Patricia Albarracín y Norma Barnes. Completan el equipo los estudiantes: María Fernanda Lencina; Germán Argañaraz Fernández, Aimé Saracho, Ada Robinson, Samanta Rearte y Virginia Scheuermann. El trabajo es financiado por las Naciones Unidas y por la Universidad Nacional de Tucumán, por medio de las becas CIUNT (Consejo de Investigación de la UNT).

Ingenieras Patricia Albarracín y Norma Barnes

Rearte es estudiante de Ingeniería Química y presentará el estudio sobre el tratamiento de la vinaza a partir del cultivo y tratamiento de una levadura, en las Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM), la próxima semana, en Brasil.

La joven señaló que el tratamiento de la vinaza no sólo es una alternativa para reducir la carga contaminante, sino que también es un método de producción de levaduras. Explicó que las levaduras obtenidas pueden usarse para la elaboración de un alimento animal, ya que es una proteína con alto valor nutricional como materia prima.

Las pruebas se realizaron a escala de laboratorio. Las vinazas se prepararon en soluciones acuosas, en las cuales se inoculó la levadura para reproducirla. “El efluente tratado tuvo un enriquecimiento proteico de 136% por la producción de levadura; se redujo su carga orgánica medida como DQO en un 70% y las sales de potasio disminuyeron en 2.000 ppm”, puntualizó Rearte. Agregó que los resultados obtenidos alientan a continuar con las investigaciones y a buscar que, en el futuro, esa tecnología pueda ser aprovechada por la industria sucroalcoholera, para lo cual deben adaptar el modelo desarrollado al nivel industrial.