Por Daniela Orlandi

Cuando las personas se recuperan de la enfermedad por COVID-19, su sangre contiene anticuerpos que produjeron para combatir el virus y los ayudaron a recuperarse. Esos anticuerpos se encuentran en el plasma, un componente de la sangre. Algunos países, como China y Estados Unidos, comenzaron a usar el plasma de enfermos convalecientes para aplicarlo a pacientes con coronavirus en estado delicado y consiguieron mejoras en la evolución de la enfermedad. El tratamiento es experimental para el nuevo coronavirus porque aún no existe suficiente evidencia científica que lo avale. Sin embargo, la técnica se ha utilizado desde hace cien años para otras enfermedades como sarampión, polio, varicela y más recientemente para el SARS (síndrome respiratorio agudo grave).

Las autoridades sanitarias de Argentina anunciaron que usarán el plasma de pacientes recuperados de coronavirus. En el Boletín Oficial se publicó la resolución 783/2020 del Ministerio de Salud que habilita el tratamiento de plasma de pacientes convalecientes en enfermos de coronavirus. A partir del dictamen oficial se creará un registro de potenciales donantes de plasma, una lista de ensayos clínicos y la puesta en marcha del programa en seis centros de gestión estatal y dos de gestión privada del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que serán los primeros en Argentina en usar esta técnica.

En Tucumán también existe la posibilidad de extraer el plasma de pacientes recuperados. Dicho plasma debe ser procesado y medido para comprobar si tiene poder neutralizante sobre el virus y, en ese caso, se podría inyectar en pacientes enfermos que no responden a otros tratamientos. Ese estudio de medición de los anticuerpos se realiza en laboratorios de alta seguridad con experiencia en el manejo de cultivos celulares, como el de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba o los laboratorios de Buenos Aires.

Medios UNT consultó a profesionales tucumanos para conocer su opinión sobre el tema. Gabriela Simesen de Bielke es doctora en Bioquímica y docente de la cátedra de Inmunología de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT. Con respecto a la experiencia internacional en el tema comentó: “varios trabajos han demostrado que el suero de paciente convalecientes neutraliza in vitro la capacidad infecciosa de SARS-COV2. Otros trabajos han demostrado que la administración de plasma de pacientes convalecientes se asociaría a un mejor curso clínico y que parecería ser un tratamiento seguro, pero hasta ahora no está demostrado en ensayos clínicos estandarizados”, puntualizó.

La profesional precisó que no todos los pacientes llegan a producir niveles de anticuerpos capaces de neutralizar al virus y afirmó que se generan en aproximadamente un 70% de ellos. Agregó que se deben medir los anticuerpos, separarlos del plasma y purificarlos. Opinó que la terapia parece prometedora pero que faltan más ensayos que lo demuestren."Se deben realizar ensayos de anticuerpos neutralizantes para demostrar que son eficientes contra el virus, que sólo pueden realizarse en laboratorios especializados. Una cosa es hacer el diagnóstico del virus y otra distinta es medir estos anticuerpos”, puntualizó.

El jefe del Laboratorio de Salud Pública de la Provincia Dardo Costas mencionó que para conseguir plasma de pacientes convalecientes, se debe pedir primero un consentimiento informado. Luego se debe realizar un tratamiento del plasma y recién utilizarlo en una terapia. El decano de la Facultad de Medicina de la UNT, Mateo Martínez, señaló que el uso de plasma de pacientes que tuvieron y se recuperaron del SARS-CoV-2  es una de las principales recomendaciones que realizó el comité de expertos de esa unidad académica al Ministerio de Salud de la Provincia.

Carlos Riscala es médico hematólogo del Centro de Salud y fue consultor de hematología de seis sanatorios privados. Cree posible recolectar “plasma convaleciente” en Tucumán, pero detalló que depende del seguimiento de un protocolo y de la autorización del Sistema Provincial de Salud.  
Opinó que la decisión de recolectar el plasma convaleciente es una decisión política “porque transfusión de plasma se realiza todos los días en Tucumán, pero por otros motivos; en este caso dependería de pacientes curados de Covid 19”. Señaló que en la Provincia aún hay poco pacientes recuperados por lo que habría poca producción de plasma. Y destacó que el sector privado de salud también podría trabajar en idéntica línea.