El Parque Sierra de San Javier es una vasta área protegida de la Universidad Nacional de Tucumán, con una extensión que supera las 14.000 hectáreas, emplazado a pasos de las grandes urbes; una parte está ubicada a 15 km de la capital tucumana. Además de representar un importante pulmón verde, alberga gran cantidad de ríos. El geólogo Julio César Martensen, a cargo del área del Extensión Ambiental del Parque, comentó que alrededor de 70 cursos de agua recorren el terreno y suministran agua potable a 200.000 personas, es decir, al 25% de la población del Gran San Miguel de Tucumán.

El profesional señaló que el agua es aprovechada no sólo por los cuidadanos, sino también por los productores agrícolas y por los emprendimientos urbanos cercanos al Parque. “Los aportes superficiales y subterráneos de agua no son su única utilidad, también contribuye a la regulación climática, al control de la erosión, a la regulación hídrica, sirve de hábitat para múltiples especies de flora y de fauna y es una muestra de la biodiversidad de ambientes (abarca selva, yungas y el bosque chaqueño serrano)”, describió Martensen.

El Parque Sierra de San Javier abarca el 70% de las Sierras que llevan el mismo nombre y es el único parque con personal destinado a conservación en la Provincia, con la excepción del Parque Nacional Aconquija. El geólogo instó a los visitantes a cuidar este espacio que, si bien es administrado por la UNT, “es de todos”. “La idea es que puedan recorrerlo responsablemente, que sigan las indicaciones de los guías, atiendan las señales de la cartelería y cuiden la naturaleza”, pidió. 

Martensen recordó que el Parque fue pensado con un objetivo de conservación, de docencia no formal, de investigación y de extensión al medio. Agregó que su creación -que incluía la construcción de la Ciudad Universitaria- fue uno de los proyectos más importantes de Latinoamérica. Mencionó que, actualmente, es el epicentro de numerosas investigaciones de ciencia básica y experimental, que desarrollan investigadores independientes y de institutos del CONICET y de la UNT.

Alrededor de 400 especies animales

El Parque Sierra de San Javier alberga alrededor de 400 especies animales. Las más características son zorros, corzuelas, mayuatos y hurones, además de una enorme variedad de aves (urracas, taguatos, calancates, chalchaleros) e insectos. Martensen comentó que se trabaja en la reintroducción de especies emblemáticas como el tapir y el tucán. En cuanto a las especies vegetales de las yungas, el profesional mencionó: horco molle, laurel, tipa, cebil y los bosques de pino del cerro y aliso. “En el ambiente chaqueño están el horco quebracho, cardón y tala”, agregó.

Atractivo turístico y educación ambiental

El Parque posee varios senderos de interpretación de la naturaleza y de revalorización del patrimonio. Los horarios de visita y los senderos habilitados para recorrer se modificaron con la pandemia. Actualmente, se pueden recorrer ciertos sectores del Parque cumpliendo protocolos de seguridad. Los senderos habilitados son: El Funicular, Puerta del Cielo, Cuesta Vieja, La Cascada y El Lago, desde las 10 hasta las 17.

En materia de educación no formal y ambiental, el Parque tiene tradición en realizar visitas guiadas con senderos preparados especialmente para fines didácticos. También posee experiencia en el desarrollo de actividades extracurriculares, que se realizan en los establecimientos educativos de las zonas cercanas.