En todos los lugares de trabajo, escuelas y alojamientos turísticos, debe haber aire puro y limpio. La OMS recomienda que se aumente la ventilación por medios naturales o mecánicos, preferiblemente sin reciclar el aire. En caso de que no pueda renovarse el aire, recomienda limpiar los filtros con frecuencia, sobre todo en los puestos donde hay un riesgo medio o alto de exposición a la COVID-19 para los trabajadores, como ocurre con los que atienden a los clientes en el comercio minorista o en los alojamientos turísticos.

El organismo internacional considera que, si un sistema de ventilación está bien mantenido y operado, el riesgo de transmisión no debería ser significativo ni en edificios residenciales ni comerciales. Por lo tanto, una medida de prevención importante es hacer que todos los sistemas de Aire Acondicionado (AA) y ventilación industrial de los edificios residenciales y de alta ocupación (edificios gubernamentales, escuelas, hoteles y hospitales) sean inspeccionados, mantenidos y limpiados periódicamente. 

Medios UNT consultó a profesionales de la UNT sobre el tema. El arquitecto, especialista en Medio Ambiente Visual y doctor en Diseño Arquitectónico, Raúl Ajmat contó que los equipos de aire acondicionado que se usan en las casas y en la mayoría de los locales comerciales no renuevan el aire, sino que sólo lo enfrían. “Esos equipos son capaces de filtrar partículas como las del polvo, que son más grandes, pero no pueden filtrar las más pequeñas como las partículas de virus o de bacterias”, precisó.

El arquitecto explicó que los aires acondicionados de tipo industrial -como los que utiliza la industria farmacéutica, electrónica o los quirófanos en el área de la salud- tienen dos tipos de filtros: uno que retiene partículas grandes y otro las pequeñas (Filtros de alta eficiencia llamados HEPA). Agregó que a aquellos lugares que tienen AA domésticos no les resulta conveniente agregar este tipo de filtro porque no tienen espacio para instalarlo dentro del equipo y éste no funcionaría correctamente. El profesional opinó que si uno utiliza AA y hay una persona infectada, se incrementan las posibilidades de contagio respecto de no utilizar estos equipos, porque aumentan la circulación de las partículas que vehiculizan los virus.

Por su parte, la Farmacéutica y Especialista en Esterilización,  Myriam Arias, recomendó mantener limpios los filtros del aire acondicionado una vez al mes,  cuando años atrás se recomendaba  hacerlo de forma anual. También aconsejó renovar el aire de los ambientes cuando resulte posible, abriendo puertas y ventanas, aunque atente contra la eficiencia de los equipos. Comentó que en un ambiente compartido entre varias personas, el uso de los ventiladores puede resultar más peligroso que los AA porque produce una turbulencia en la corriente de aire que ocasionaría una mayor dispersión de los virus.

Arias precisó que resulta necesario limpiar tanto los filtros como las estructuras estáticas de los equipos de AA.  La profesional recomendó lavar con detergente  y agua los filtros utilizando  una esponja suave, en lugar de cepillos que puede alterar la estructura de los poros de los mismos y afectar el correcto funcionamiento del mismo. Indicó, para completar la limpieza de los equipos, pasar un paño desinfectante en la parte montada y luego pulverizar una solución con lavandina diluida de la siguiente manera (observar la etiqueta de su producto ):
-Si es lavandina con 55 gramos de cloro por litro, diluir una medida del producto por diez medidas de agua (hervida y enfriada)
-Si es lavandina con 25 gramos de cloro por litro se debe  diluir una medida del producto por cinco medidas de agua (hervida y enfriada)

Finalmente, la experta comentó que la limpieza de los filtros no sólo es necesaria para reducir las posibilidades de infección por coronavirus. Señaló que las medidas higiénicas contribuyen a evitar la propagación del polvo, de bacterias y de hongos, que pueden desencadenar alergias y otros síntomas respiratorios en los usuarios de los equipos.