Una nueva historia de superación y esfuerzo llena de orgullo a nuestra comunidad. Se trata de Paola Alvarado, una joven que vino a nuestra provincia para estudiar Medicina y encontró en el mundo de los instrumentos una forma de conectarse con sus raíces y la música. 

Desde Medios UNT te invitamos a conocer su experiencia.
En principio, la joven comentó cómo fue adaptarse a una nueva ciudad, además mencionó que los desafíos económicos fueron superados por el acceso a la educación pública en la UNT.

“Si bien siempre estuve vinculada a la música, nunca me imaginé poder construir un instrumento. Al comienzo fue bastante duro, nunca había trabajado con herramientas; adquirir las maderas y elementos de trabajo tienen un costo elevado. Pero algo que aprendí y practiqué mucho en este oficio es la paciencia, y eso me llevó a perseverar y seguir trabajando con mucho amor en cada instrumento”.

                          Paola llegó a Tucumán para ser médica y también se convirtió en luthier. 


En cuanto a la convocatoria, Acha Alvarado remarcó: “El Fondo Nacional de las Artes lanza todos los años diferentes becas, yo me postulé para la Beca Creación, que tiene como objetivo fortalecer, fomentar y estimular la concreción de proyectos artísticos-culturales. Presenté un proyecto para poder realizar mi primer violín y así comenzar la especialización en instrumentos de cuerdas frotadas en la Facultad. La verdad es que me sorprendió haber sido elegida, ya que el año pasado, por la pandemia, no se abrió la convocatoria, y este año fuimos muchísimos los postulantes a nivel nacional”, puntualizó la estudiante.

Por otro lado, la alumna de Medicina reveló que integra la Red Lutherística, un espacio creado en 2020 con una serie de encuentros virtuales, que dejó en evidencia las problemáticas a las cuales las mujeres se enfrentan a la hora de ejercer este oficio. “Durante este año realizamos diferentes conservatorios, pudimos concretar el armado de nuestras redes y nuestra página web (www.lutheristica.com), donde difundimos  nuestro trabajo, tanto de construcción como docencia, y así también todos los eventos que venimos preparando”.

                         Estudiantes de Luthería de la UNT en el centro Alfredo Del Lungo.

Finalmente, la joven luthier calificó su experiencia y dejó un emotivo mensaje para nuestra comunidad. “Para mí el arte siempre fue un refugio y también un impulso a la curiosidad. Nací en un barrio muy humilde y lo que siempre sostuvo esa magia de que todo lo iba a poder, fue el hacer música. Mi mayor desafío como estudiante fue lo económico, por lo que sostenerme en una provincia que no conocía fue difícil. El mensaje que puedo ofrecerles es que disfruten mucho el proceso de aprendizaje, que sean pacientes, que aprovechen que tenemos aquí esta hermosa carrera”.