El Ciclo de Ambientación y Vida Universitaria llegó a su último tramo y como parte de la propuesta entre docentes y estudiantes, la Facultad de Filosofía y Letras brindó un taller sobre Introducción al Lenguaje de Señas con exitosa convocatoria por parte de la comunidad.

La jornada tuvo como protagonista a la Licenciada Isabel Díaz, Psicóloga Social y tallerista en Lenguaje de Señas. 
La especialista charló con Medios UNT y comentó la importancia de contar con estos espacios en la Casa de Estudios. “Tratar esta temática en el ámbito donde egresan trabajadores sociales, médicos y comunicadores es primordial, especialmente porque a lo largo de su carrera se van a cruzar con gente sorda o con hipoacusia y necesitan las herramientas para poder comunicarse. Es gratificante poder sentirse entendido; para mí es una materia pendiente que debemos trabajar en la currícula, para mostrar más acciones concretas en cuanto a inclusión de personas con discapacidad”.


Además, la Lic. Díaz agradeció a la organización de los estudiantes y reconoció el compromiso que el Programa de Discapacidad e Inclusión Social de la UNT (Prodis) mantiene con la comunidad universitaria. “Estamos muy contentos de aportar un granito de arena a las propuestas que realizan los estudiantes, y queremos seguir participando”.

A su vez, Juan Carlos Espasa, estudiante de Trabajo Social y miembro del comité que organizó la actividad, reflexionó sobre la propuesta. “La idea venia rondando por mi mente; hace tiempo que lo quería incorporar en la Facultad. Al principio lo veía difícil porque no contaba con un equipo de respaldo, y fue ahí cuando el consejero directivo estudiantil Bruno Díaz me facilitó la orientación. Empezamos la organización y toda una estructura de trabajo. Fue increíble porque en 2 días nos organizamos, largamos la difusión del taller y ahí viene lo más sorprendente que fue el interés del estudiantado; habilitamos un formulario de Google y en 24 horas teníamos 150 inscriptos. Y el día del Taller cerramos el formulario en 300 interesados. El anfiteatro estuvo lleno, el impacto es importante como para repensar qué desafíos necesitamos seguir trabajando en nuestra Casa de Estudios”.