Cada año, en el otoño, bandadas de aves descienden desde lo alto de la montaña anticipándose al invierno. Como parte de un ritual que se repite cada vez que el verano se despide, ejemplares de diversas especies se refugian en el pedemonte, que les ofrece temperaturas más cálidas y alimento para garantizar la supervivencia. Los tucanes no son la excepción a esta regla de la naturaleza y, por eso, los especialistas anticipan que en los próximos días aparecerán en las copas de los árboles luciendo sus brillantes colores bajo el tibio sol de abril.

"Los tucanes hacen migraciones altitudinales: en una época del año están más arriba en el cerro, y en otoño descienden para pasar casi todo el invierno en la zona más baja", explica el biólogo Juan Pablo Juliá, director de la Reserva Experimental de Horco Molle (REHM) y uno de los referentes del programa “Reforzamiento de Poblaciones del Tucán Grande (Ramphastos Toco) en la Provincia de Tucumán”, una iniciativa público-privada que busca devolver a la yunga esta especie que poblaba en abundancia el paisaje tucumano a principios del siglo XX, pero que a partir de la década del '50 comenzó a ser diezmada hasta prácticamente desaparecer en los albores de los '80'.

Segun señaló el especialista, los tucanes se avistan con mayor frecuencia en urbanizaciones pedemontanas, como Yerba Buena, El Corte, San Pablo, Villa Nougués y Tafí Viejo. Hasta allí llegan los ejemplares en bandadas de 6, 8 o 10 individuos en busca de paltas, higos y coquitos de palmeras, entre otros frutos de los cuales se alimentan. "Lo que estamos haciendo desde el Proyecto es avisarles a los tucumanos que estén atentos y nos avisen donde están apareciendo; también, pedimos que no les hagan daño, porque son parte importante del sistema ecológico de la selva", precisó.

En este sentido, Juliá destacó que los tucanes no generan daño a los cultivos y, por lo tanto, no representan una amenaza de ningún tipo. "Lo que pueden comer de fruta es muy poquito. Por otra parte, no son muchos. Son aves que no generan ningún tipo de problemas, que podemos dejarlas tranquilas y disfrutarlas porque, además, son preciosas", destacó en referencia al atractivo plumaje y al gran pico que las caracteriza.

"Tenemos la suerte de que en nuestra Provincia una especie que había desaparecido está volviéndose cada vez más abundante. Es un ave preciosa para verla y disfrutarla en libertad, por eso debemos cuidarla", recalcó el experto, quien hizo hincapié en la importancia de complementar estos esfuerzos para recuperar la biodiversidad con la educación ambiental. "La migración altitudinal es un fenómeno natural, que va a suceder todos los años. No hay forma que nosotros impidamos que los tucanes aparezcan en esta época del año en zonas periurbanas, entonces, lo máximo que podemos hacer es pedirle a la gente que los disfrute en la naturaleza y que no los moleste. La consigna es que todos aprendamos a admirarlos y contemplarlos como parte de nuestro paisaje", propuso.  

Cómo colaborar con el Proyecto Tucán  
1.- Si un tucán te visita, registralo en fotos y/o videos.
2.- Anotá todos los datos que consideres valiosos para reportarlos a los especialistas del Proyecto Tucán (día del registro, hora, localidad, etc.)
2.- Enviá el material a la redes sociales de Proyecto Tucán en Facebook.
3.- Es fundamental desalentar el tráfico de aves silvestres de dos maneras: suprimiendo la compra (sin demanda no hay mercado) y denunciando su venta en las oficinas de Fauna Silvestre llamando al (0381) 4218150 – interno 118-.