Dos hermanos fueron reconocidos a nivel nacional e internacional por su excelencia académica

Mateo (16) y Lucas Gutiérrez (22), estudiantes de la Universidad Nacional de Tucumán, recibieron en las últimas semanas importantes distinciones en el ámbito científico y académico, demostrando el alto nivel formativo de la educación pública de nuestra universidad.

Por un lado, Mateo, alumno del Gymnasium Universitario, obtuvo una medalla de bronce en las Olimpiadas Internacional de Biología realizado en Filipinas, compitiendo junto a jóvenes de distintos países del mundo y destacándose por sus conocimientos y desempeño en el área de las ciencias naturales.

“Tuve que rendir cuatro exámenes prácticos y dos exámenes teóricos. Los docentes del colegio Gymnasium de la UNT fue quienes me convocaron a participar de estas Olimpíadas. Le agradezco al profesor Leonardo Serrano que un día vino y me preguntó a mi y a unos compañeros si queríamos participar de las Olimpíadas Argentina de Biología. Después de tres años de competir en certámenes nacionales hemos podido llegar a la instancia internacional”, declaró Mateo a Medios UNT.

La Prof. María Josefina Fiori Bimbi, directora del Gymnasium, subrayó la importancia del logro y destacó el orgullo por los alumnos de ese establecimiento. “Esto es fruto del esfuerzo de toda una comunidad educativa, y también del acompañamiento de la Universidad Nacional de Tucumán. Hemos recibido el apoyo de docentes de las Facultades de Bioquímica y de Ciencias Naturales, quienes incluso vinieron a capacitar a los chicos en procedimientos de laboratorio que forman parte del contenido de cuarto año de la carrera de Bioquímica. No se trata solo de contenidos de nivel secundario”, precisó.

Hermano mayor

Por su parte, Lucas, estudiante de la carrera de Ingeniería en Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET), fue reconocido con el primer premio en el Simposio y Congreso Argentino de Sistemas Embebidos (SASE/CASE 2025), llevado a cabo en la Universidad Nacional de San Martín (Buenos Aires), por su destacado trabajo en el área de tecnología y sistemas.

Estos logros no solo reflejan el talento, la dedicación y el compromiso de sus protagonistas, sino también el rol clave de la Universidad Nacional de Tucumán en la formación de jóvenes profesionales de excelencia, con impacto local, nacional e internacional.

“Mis papás están muy felices de poder acompañarnos en este trayecto. Con Mateo estamos en distintas áreas. A él le gusta muchísimo la biología, yo estoy más en la parte de la computación. Nos apasiona y nos estamos especializando. Por suerte nos va bien”, detalló Lucas.

Lucas tiene 22 años y durante la entrevista sacó la cuenta de que lleva 12 años formándose en la UNT. “Primero ingresé al Gymnasium. Allí hice la secundaria y luego ingresé a la carrera de ingeniería en Computación en la FACET. Estoy en el último año, solo me falta el proyecto de graduación. Mi paso por la universidad me encantó, me permitió avanzar y aprender”, contó el joven que además es músico y tiene una banda.

MÁS NOTICIAS