Con motivo de cumplirse 50 años del golpe de Estado cívico-militar de 1976, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) realizará el miércoles 25 de marzo, a las 8:30, un acto institucional por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. El mismo se llevará a cabo en el patio del Rectorado y estará encabezado por el rector, Ing. Sergio Pagani, y la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal. La jornada propone sostener una memoria activa y comprometida, a partir del recuerdo de las víctimas del terrorismo de Estado y de quienes resistieron en defensa de una sociedad más justa.
Durante la ceremonia, la casa de estudios renovará su compromiso con los Derechos Humanos, la democracia y la justicia, y rendirá homenaje a la Madres de Plaza de Mayo y a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, reconocidas como referencias éticas fundamentales de la historia reciente argentina.
En ese mismo marco, se presentará la muestra “Huellas de la Memoria Universitaria”, organizada por el Archivo Histórico de la UNT (AHUNT), dependiente de la Secretaría General. La exposición busca visibilizar las políticas institucionales impulsadas desde el retorno de la democracia en 1983 en torno a la memoria, la verdad y la reparación.
Entre las iniciativas destacadas se encuentran la restitución de personal cesanteado durante la dictadura, la creación de una comisión de Derechos Humanos en el ámbito del Honorable Consejo Superior y la elaboración del informe sobre lo ocurrido en la universidad durante el terrorismo de Estado, conocido como “Informe Rovetta”.
La muestra también recupera otras acciones de memoria llevadas adelante por la UNT, como la inauguración del Bosque de la Memoria en el Parque Sierra de San Javier, la reapertura de los comedores universitarios y el proceso de reparación histórica a través de la entrega de legajos a familiares de víctimas de la dictadura.

Adhesión institucional
En este marco conmemorativo, el Departamento de Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT expresó su adhesión a los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, destacando que se trata de una fecha que convoca a la memoria colectiva y al compromiso democrático.
Desde el ámbito universitario, señalaron que la dictadura implicó mucho más que una interrupción institucional: significó la intervención de las casas de estudio, la expulsión y persecución de docentes y estudiantes, la censura de ideas, la ruptura de proyectos académicos y el silenciamiento del pensamiento crítico. Sus efectos —subrayaron— atravesaron aulas, vínculos y trayectorias, dejando huellas que aún hoy interpelan.
Asimismo, remarcaron que recuperar esta memoria desde el presente universitario implica sostener espacios donde la palabra circule, donde la pregunta incomode y donde el conocimiento se construya colectivamente, en diálogo y en libertad. En este sentido, cada instancia de formación es entendida como una forma de ejercer y defender la democracia.
Finalmente, reafirmaron el valor de la educación pública como un derecho y como una práctica profundamente política, orientada a la formación de sujetos críticos, comprometidos con su tiempo y con la construcción de una sociedad más justa, destacando que la memoria no es solo recuerdo, sino también responsabilidad y compromiso que se renueva en cada aula.

