La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) incorpora este año una innovación significativa en su proceso electoral: la extensión de la Boleta Única de Papel (BUP) al estamento nodocente y a los egresados, sumándose así al claustro estudiantil, que ya la utilizaba desde las elecciones del año pasado.
De esta manera, la universidad avanza hacia un esquema más unificado que busca simplificar el acto electoral y fortalecer la transparencia del proceso.
A diferencia del sistema tradicional de boletas partidarias, la Boleta Única de Papel presenta en un solo documento todas las listas oficializadas. El votante debe marcar su opción en el casillero correspondiente, lo que reduce la posibilidad de errores, evita la falta de boletas en el cuarto oscuro y agiliza el conteo de votos.
La implementación de este mecanismo también apunta a garantizar mayor equidad entre las distintas agrupaciones, ya que todas las opciones aparecen en igualdad de condiciones en la boleta. Además, contribuye a ordenar la dinámica electoral en cada unidad académica. En el caso de los docentes, el sistema de votación se mantiene bajo la modalidad tradicional, con características propias del claustro, es decir, de forma nominal.

En este contexto, esta mañana se llevó a cabo en el Aula Dalma de la Facultad de Medicina el sorteo del orden de las agrupaciones estudiantiles en la Boleta Única, de cara a las elecciones de consejeros previstas para el 7 de mayo. El acto fue encabezado por el secretario de la Junta Electoral, Luis Monti, junto a los vocales Ángeles Igarzábal y Luis López Fernández.
Monti explicó que el procedimiento se realiza conforme al cronograma electoral y destacó que este es el segundo año consecutivo en que se implementa el sistema. “Hoy realizamos el sorteo del orden de las listas en la boleta única. Este año, además del estamento estudiantil, también se aplica a nodocentes y egresados, cuyo sorteo se realizó en el día de ayer”, señaló.

El mecanismo se organiza por facultades y consiste en la asignación de números mediante sorteo, siguiendo la misma metodología utilizada en la experiencia anterior.
Entre las ventajas destacadas por la Junta Electoral figuran la mayor transparencia en el proceso, la equidad entre agrupaciones —ya que todas las opciones aparecen en igualdad de condiciones—, la agilización del conteo y un impacto ambiental positivo por el menor uso de papel. La vocal titular del organismo, Ángeles Igarzábal, destacó que la experiencia de 2025 fue clave para llegar mejor preparados este año.
“El año pasado adquirimos experiencia valiosa. Pudimos comprobar la transparencia que brinda el sistema y la celeridad en la organización y el control, tanto por parte de las agrupaciones como de la Junta Electoral”, explicó.
Asimismo, destacó que el nuevo mecanismo mejora la fiscalización y reduce conflictos durante el escrutinio. “Facilitó mucho el control y evitó impugnaciones o cuestionamientos en las mesas. Más allá de los tiempos, lo más importante es la claridad que ofrece a electores y candidatos. La experiencia fue totalmente positiva”, afirmó.
La ampliación del uso de la Boleta Única se inscribe en el marco del nuevo estatuto de la UNT, que promueve una mayor participación y la modernización de los procesos institucionales. En este sentido, la adopción extendida de este sistema no solo representa un cambio operativo, sino también un paso hacia prácticas electorales más transparentes, equitativas y accesibles para toda la comunidad universitaria.

