En el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas, tuvo lugar esta mañana el acto de cierre del Curso de Planeamiento y Gestión para Equipos de Gobierno Universitario, una propuesta de formación orientada a fortalecer las capacidades de conducción y administración en el ámbito académico.
La actividad fue encabezada por el rector, Ing. Sergio Pagani; la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal y el responsable académico del curso, CPN Víctor Moriñigo. Estuvieron presentes, además, otras autoridades del Rectorado, decanos, consejeros y miembros de la comunidad universitaria.
El curso, creado mediante la resolución N.º 17848/2025 en el marco de la política de formación permanente de la UNT, tuvo como propósito profesionalizar la gestión universitaria y fortalecer las competencias estratégicas de quienes ocupan o aspiran a ocupar cargos de gobierno institucional. A lo largo de los distintos módulos, se abordaron temáticas vinculadas al planeamiento, la administración de recursos, la evaluación institucional y los desafíos contemporáneos de las universidades públicas.
En ese sentido, Moriñigo destacó el alcance de la propuesta y su proyección a futuro. “Cerca de 270 personas finalizan este curso, que fue intenso y con disertantes de gran nivel. Pero, sobre todo, deja un activo muy importante: entre estos participantes seguramente estará quien conduzca la universidad en las próximas décadas”, afirmó. Además, subrayó que la gestión universitaria requiere hoy formación específica ante la creciente complejidad de áreas como la administración económica, la acreditación de carreras o la internacionalización.
“La gestión universitaria se ha vuelto cada vez más específica y compleja. Hace 20 o 30 años, un grupo de profesores decidía involucrarse en la gestión y lo hacía con buena voluntad, capacidad y responsabilidad. Hoy eso no alcanza: además de compromiso, se necesita formación específica”, remarcó.
Por su parte, Pagani valoró la amplia participación y el impacto de la iniciativa, además de reconocer a los rectores y ex rectores de universidades nacionales que compartieron su experiencia en este curso. “El objetivo fue comprender la universidad en su globalidad, sus desafíos y las alternativas para mejorar la gestión. Las devoluciones han sido muy positivas, por lo que es una experiencia que deberíamos repetir”, señaló.





El curso comenzó a fines del año pasado y, aun en un contexto complejo, logró una importante concurrencia y, sobre todo, una muy buena retención de participantes.
En ese sentido, la vicerrectora destacó la importancia del trabajo colaborativo que se generó durante el cursado. “Se conformaron equipos interdisciplinarios entre Rectorado y facultades que desarrollaron trabajos en cada módulo. Ese intercambio fortalece una visión integral de la gestión”, explicó. Asimismo, consideró que los resultados del curso pueden convertirse en insumos para futuras líneas de investigación y mejora de las prácticas universitarias.
El cierre incluyó además la última clase del trayecto formativo, centrada en planificación, evaluación y aseguramiento de la calidad, a cargo de la integrante de CONEAU, Danya Tavela, y de la especialista Olinda Gagliardi, de la Universidad Nacional de San Luis.
Gagliardi valoró la iniciativa como un modelo a seguir y remarcó la necesidad de este tipo de instancias en el sistema universitario argentino. “La formación de gestores es un área de vacancia en la Argentina. Contar con herramientas permite evitar la improvisación y avanzar hacia una gestión estratégica, capaz de anticiparse a los problemas y orientar el desarrollo institucional”, sostuvo.
En su exposición, Gagliardi abordó el planeamiento, la evaluación y el aseguramiento de la calidad, tres procesos que se retroalimentan y que son fundamentales para un gobierno ordenado y estratégico de una institución como la universidad.
“Por eso, contar con instancias formativas que permitan comprender mejor las herramientas de gestión evita la improvisación y la reacción permanente ante los problemas. En cambio, posibilita planificar, anticiparse y transformar la institución de acuerdo con las demandas reales del contexto”, evaluó.
Finalmente, el secretario de Desarrollo Tecnológico de la UNT, CPN Ariel Apichela, destacó el impacto concreto del curso en la práctica cotidiana. “Fue una oportunidad para perfeccionarnos, intercambiar experiencias e incorporar herramientas que fortalecen nuestra tarea. Muchas veces asociamos la capacitación únicamente al personal técnico o administrativo, pero quienes ejercemos responsabilidades de gestión —tanto técnica como política— también necesitamos formación permanente. La gestión universitaria exige actualización constante, y este tipo de propuestas deberían sostenerse en el tiempo”, concluyó.

