El derecho está en todo: en el transporte, en la educación, en la vida cotidiana. Sin embargo, para muchos, acceder a la justicia sigue siendo un camino lleno de obstáculos. Esa fue una de las principales conclusiones que dejaron docentes e investigadores de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en su paso por Meta Ciencia, el programa de Radio Universidad.
El abogado, docente e investigador del CONICET, Luis Carlos Zóttola, lo planteó con claridad: no se trata solo de leyes, sino de desigualdades concretas. “Hay personas que directamente no saben que tienen derechos”, explicó. A esa falta de información se suman barreras económicas, burocráticas y culturales que dificultan el acceso a las instituciones. Pero no todos parten del mismo lugar. Factores como la condición social, la orientación sexual o la pertenencia étnica pueden profundizar aún más esas dificultades, dejando a sectores enteros fuera del sistema judicial.
Frente a este escenario, los equipos de investigación de la UNT trabajan en estrategias para acortar esa distancia. Desde talleres en escuelas secundarias hasta materiales educativos basados en la historia local, el objetivo es claro: acercar el derecho a la gente desde edades tempranas. También avanzan en iniciativas como las “tutorías legales”, pensadas para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad durante todo el proceso judicial.
Por su parte, la docente y doctora en humanidades, Griselda Alfaro, puso el foco en otro problema de fondo: cómo se forman los futuros abogados. “Nuestro título habilita para ejercer, pero no necesariamente para enseñar”, señaló, al tiempo que remarcó la necesidad de incorporar herramientas pedagógicas en la formación jurídica. En esa línea, destacó los cambios en los planes de estudio, que buscan dejar atrás el modelo memorístico tradicional para dar lugar al desarrollo de habilidades y competencias más acordes a las demandas actuales.
La irrupción de la inteligencia artificial suma un nuevo desafío. Para Alfaro, se trata de una herramienta útil, pero que requiere criterio. “Puede generar contenido, pero también errores, como citar normativas inexistentes. Por eso es clave formar profesionales con pensamiento crítico”, advirtió. En un contexto atravesado por desigualdades y transformaciones tecnológicas, la investigación y la docencia en derecho aparecen como piezas clave para construir una justicia más accesible. Porque, aunque el derecho esté en todo, no todos logran ejercerlo de la misma manera.

