La Universidad Nacional de Tucumán inauguró este jueves su tercer comedor universitario, ubicado en calle Jujuy 467, en pleno centro de la capital tucumana. El nuevo espacio llevará el nombre de “Juan Francisco Carreras”, en homenaje al estudiante de Bioquímica secuestrado y desaparecido en 1976 mientras rendía un examen en la universidad, durante la última dictadura cívico-militar.
El acto estuvo encabezado por el rector de la UNT, Ing. Sergio Pagani, y la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal, junto a autoridades universitarias, estudiantes, familiares de Carreras y representantes de distintas facultades. Durante la ceremonia se realizó el corte de cinta, el descubrimiento de una placa y la entrega de la resolución que oficializa la designación del comedor con el nombre del estudiante desaparecido.
Pagani destacó el doble significado de la inauguración: por un lado, la continuidad de las políticas de inclusión y acompañamiento estudiantil; y por otro, el valor simbólico de mantener viva la memoria dentro de la universidad. “Que la propuesta de los estudiantes y de la Federación Universitaria de Tucumán haya sido ponerle el nombre de Juan Carreras a este comedor es muy significativo para nuestra universidad, porque permanentemente luchamos por la memoria, la verdad y la justicia”, expresó.


El rector también subrayó que la obra se concretó en un contexto de fuerte restricción presupuestaria nacional. “Lo logramos gracias a la gestión austera que hicimos con Mercedes, estableciendo prioridades, y en este caso la prioridad fueron los estudiantes. Hemos podido hacer obras con recursos propios. Esa es una realidad que muestra que la universidad guarda su memoria, su historia y cuida a sus estudiantes”, sostuvo.
Por su parte, Leal señaló que la inauguración representa un espacio de confraternidad y socialización para una universidad que cuenta con más de 80 mil estudiantes. Además, remarcó que los tres comedores universitarios puestos en funcionamiento durante la actual gestión reflejan una decisión política orientada a garantizar el derecho a la educación y la permanencia estudiantil.
“En un tiempo tan complejo, poder inaugurar un comedor universitario que tiene simbólicamente múltiples sentidos: sostener las políticas de inclusión, las políticas de cuidado y ofrecer un espacio de confraternidad y socialización para nuestros estudiantes”, manifestó.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el testimonio de Felicidad Carreras, hermana de Juan, quien agradeció el reconocimiento y recordó el compromiso de su hermano con la vida universitaria y las becas estudiantiles.


“La emoción que tengo es infinita. La memoria de Juan nos invade a todos en mi pueblo, Belén, Catamarca. Además, los familiares de los tres desaparecidos de Belén hemos armado en la plaza principal un Jardín de la Memoria, donde hace más de diez años plantamos tres algarrobos que llevan sus nombres”, comentó.
Juan cursaba la carrera de Bioquímica y se desempeñaba como delegado estudiantil y responsable del área de becas del centro de estudiantes de su facultad. Fue secuestrado el 16 de septiembre de 1976, mientras rendía un examen. “La designación del comedor constituye un acto de reparación simbólica y reafirmación del compromiso de esta casa de estudios con la defensa de los derechos humanos”, expresó la hermana del estudiante.


El decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, Ing. Sergio Mohamed, destacó que el nuevo comedor es la culminación de muchísimo trabajo y resaltó que todas las obras que actualmente ejecuta la UNT se realizan con recursos propios.
“La verdad, es un sueño contar con un tercer comedor, esta vez para las facultades del centro. Pero, además, es la culminación de todo el trabajo que implicó llegar a este día. Como toda inauguración, es un momento de alegría, fundamentalmente para la gente de la Secretaría de Planeamiento, que trabajó en esto y que dejé hace casi dos semanas”, indicó quien, además, fue secretario de dicha área.
En tanto, el responsable de la Dirección de Comedores, Ariel Santillán, explicó que el espacio comenzaría a funcionar después del receso de julio y que tendrá capacidad para atender a estudiantes, docentes, nodocentes y egresados.
“Funcionará igual que los otros dos comedores, con un precio que va de marzo a diciembre. Para los estudiantes el costo será de $ 3.000 pesos, y de $ 4.000 pesos para docentes, egresados y nodocentes. La particularidad es que ofrecerá tres opciones de menú: el clásico, vegetariano y también con opción para celíacos. Todos los menús incluyen un plato de comida, una fruta, un vaso de jugo y una porción de pan”, detalló.
La resolución que oficializó el nombre del comedor fue impulsada por la ex consejera superior Natalia Pérez Palumbo y remarca la necesidad de que las universidades públicas fortalezcan acciones institucionales vinculadas a la memoria, la verdad y la justicia a 50 años del golpe de Estado de 1976.

