“Nuestra Tierra” convocó al diálogo sobre pueblos originarios en el Julio Cultural Universitario

Con una gran convocatoria de público en el Auditorio del Centro Cultural Virla, se realizó la proyección del documental Nuestra Tierra, de la reconocida cineasta Lucrecia Martel, en el marco del 27º Julio Cultural Universitario.

La actividad fue organizada por la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, el Centro Regional de Estudios para el Desarrollo de las Comunidades y Pueblos Andinos (CERPACU), la Cátedra de Historia Indígena Americana y Extraamericana y la Red de Mujeres Indígenas Universitarias, y concluyó con un conversatorio junto a la directora e integrantes de la comunidad indígena de Chuschagasta.


Durante la jornada, la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT distinguió a Lucrecia Martel como Visitante Ilustre, en reconocimiento a su trayectoria y al compromiso expresado en Nuestra Tierra, un documental que invita a reflexionar sobre el despojo territorial, el racismo estructural y los derechos de los pueblos originarios.

Estrenada en 2025, la película constituye el primer largometraje documental de Martel y es el resultado de 14 años de investigación y trabajo conjunto con la comunidad de Chuschagasta, en Tucumán. La obra toma como punto de partida el asesinato del referente indígena Javier Chocobar, ocurrido en 2009 durante un conflicto por la posesión de tierras ancestrales, para abordar problemáticas vinculadas al territorio, la identidad, la memoria y las persistencias de las estructuras coloniales en la sociedad argentina.


La Dra. Olga Sulca, integrante de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, destacó el valor de proyectar este tipo de producciones en el ámbito universitario: “Este documental nos interpela y abre un debate importante sobre muchas aristas vinculadas a estructuras coloniales profundamente arraigadas, como la discriminación y el racismo, y sobre cómo esas lógicas todavía operan en nuestras instituciones”.

Además, remarcó el trabajo sostenido detrás de la producción y el acompañamiento a la comunidad: “Nuestra Tierra es el resultado de 14 años de trabajo conjunto con la comunidad de Chuschagasta. También representa un proceso de resistencia y el acompañamiento de Lucrecia Martel en la defensa de los derechos de la comunidad”.

Sulca explicó que la actividad había sido pensada inicialmente para estudiantes de Historia, pero luego se decidió ampliar la convocatoria a toda la comunidad universitaria e incorporarla a la programación del Julio Cultural. También valoró la presencia de la realizadora y la distinción otorgada por la Facultad:
“Tuvimos la muy buena predisposición de Lucrecia Martel para participar de la presentación y del debate posterior. Además, se decidió distinguirla como Visitante Ilustre, en reconocimiento al valioso trabajo realizado con este documental”.

Por su parte, Delfín Cata, integrante de la comunidad de Chuschagasta, resaltó la importancia de que la historia de su pueblo pueda llegar a nuevos públicos: “Para nuestra comunidad es muy importante que esta historia se conozca a través del documental, porque permite visibilizar la problemática que vivimos y compartirla con muchas personas”.

Además, subrayó que la película refleja una realidad que atraviesan numerosas comunidades indígenas:
“La película muestra nuestra lucha por el territorio, por la identidad y por la historia que nuestro pueblo sostiene desde siempre”. Y agregó: “A través de este documental se dan a conocer los atropellos y los intentos de desalojo que hemos sufrido. Es una realidad que no solo vive nuestra comunidad, sino muchas comunidades indígenas”.

Cata también contó que acompañó el proyecto desde sus inicios: “Mi participación fue aportando mi testimonio y brindando mi apoyo permanente para que este documental pudiera realizarse y llegar a toda la sociedad”.

Finalmente, Lucrecia Martel repasó el extenso proceso de realización de la obra y el compromiso asumido junto a la comunidad: “La realización de Nuestra Tierra demandó 14 años de trabajo entre la investigación y el rodaje. Pudimos avanzar en la medida en que era posible viajar, siempre con el acompañamiento de la comunidad, que colaboró aportando información y brindando toda su disponibilidad durante el proceso”.

La directora subrayó que el documental busca trascender el caso particular para interpelar a toda la sociedad: “Esta película busca que reflexionemos entre todos. El problema no es únicamente de las comunidades indígenas, sino de todo nuestro país”. Y concluyó: “Que existan ciudadanos de segunda, que no puedan acceder a su territorio, es un problema que nos involucra a todos. Son las comunidades las que lo padecen, pero la responsabilidad es colectiva”.

MÁS NOTICIAS