La Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán volverá a ser protagonista del 27° Julio Cultural Universitario con “1966: Memorias del Cierre”, una producción interdisciplinaria que, a través del lenguaje de la danza, invita a reflexionar sobre uno de los acontecimientos que marcaron la historia social, económica y cultural de la provincia: el cierre de los ingenios azucareros, hace 60 años.
La obra, que se presentará el sábado 1 de agosto a las 21 y el domingo 2 de agosto a las 20 en el Teatro Alberdi, reúne el trabajo conjunto de las carreras de Licenciatura en Danza Clásica, Profesorado en Danza Contemporánea, Licenciatura en Artes Visuales, Licenciatura en Diseño de Sonido y Tecnicatura Universitaria en Fotografía, consolidando una propuesta que pone en diálogo el arte, la memoria colectiva y el compromiso de la universidad pública con la comunidad.


El profesor Rodolfo Rodríguez, coordinador general de la obra, destacó el carácter colaborativo del proyecto y el esfuerzo realizado por toda la comunidad académica: “Es un placer que intervengan varias carreras de la Facultad de Artes. Participan las dos carreras de Danza, la Licenciatura en Artes Visuales y la Licenciatura en Diseño de Sonido, que están contribuyendo a este espectáculo del próximo fin de semana. Es realmente una satisfacción que el conjunto de carreras de la Facultad esté participando de esta producción”.
Asimismo, remarcó el compromiso de estudiantes y docentes durante el proceso de preparación: “Esta es la tercera edición del Julio Cultural en la que participamos y, desde un primer momento, fue necesario resignar el receso invernal para que el espectáculo salga de la mejor manera posible. Tanto los alumnos como los profesores lo hicieron con mucho entusiasmo. Es verdad que resignamos el receso, pero el producto valió la pena”.

Por su parte, la docente Marta Diez explicó que la obra estará dividida en dos momentos. El primero incluirá trabajos de la Licenciatura en Danza Clásica y un homenaje a la profesora Beatriz, impulsora de la primera carrera universitaria de Danza Contemporánea del país, al cumplirse diez años de su fallecimiento. La segunda parte estará dedicada a reconstruir la memoria del cierre de los ingenios: “La obra busca hacer reflexionar no solo a los estudiantes, sino también a toda la sociedad sobre la importancia de los ingenios, las luchas de sus trabajadores y la necesidad de mantener viva esa memoria”.
Además, valoró el recorrido de quienes hoy forman a las nuevas generaciones de artistas: “Somos egresadas de esta carrera y hoy nos emociona poder transmitir esa pasión y ese compromiso a nuestros estudiantes. Lo más importante que buscamos enseñarles es a hacer y a bailar”.
En tanto, la docente Ana Moyano destacó el valor formativo que representa para los estudiantes participar de un espectáculo de estas características: “Es la tercera vez que hacemos el cierre del Julio Cultural junto a las carreras de Danza Contemporánea y Danza Clásica. Participan casi todos los alumnos y docentes. Es un proyecto muy importante para su formación y un privilegio que puedan pisar este escenario emblemático de la Universidad Nacional de Tucumán”.
A su vez, Andrea Pulido resaltó el impacto pedagógico y artístico de la iniciativa: “La participación de los estudiantes en este tipo de eventos ha crecido muchísimo. Se trabajó con muchas ganas y mucho empeño en un proyecto muy ambicioso. Invitamos a toda la comunidad porque encontrarán una gran diversidad de géneros sobre el escenario”.
Con una propuesta que combina danza, artes visuales, fotografía y diseño sonoro, “1966: Memorias del Cierre” busca transformar un episodio fundamental de la historia tucumana en una experiencia artística que interpela al público y reafirma el papel de la universidad como espacio de producción cultural, memoria y reflexión colectiva.

