La nueva conducción encarada por el Ing. Sergio Mohamed y el Dr. Horacio Madkur inicia un período de cuatro años guiado por una premisa central: “La razón de ser de la universidad son los estudiantes”. Para transformar esta visión en realidades concretas, la gestión impulsará una hoja de ruta estructurada en 112 compromisos orientados a combinar la excelencia académica con una profunda sensibilidad social y territorial.
Bajo la convicción de que no basta con abrir las puertas de la institución sino que es indispensable generar condiciones reales de permanencia y graduación, la propuesta incorpora:
- Sistemas de alerta temprana para detectar a tiempo dificultades en materias clave o abandonos de inscripción.
- Tutorías de pares rentadas y trayectorias académicas personalizadas.
- Una mayor articulación entre la escuela secundaria y el ámbito universitario para favorecer el tránsito de los jóvenes.

Esta mirada integral de la inclusión se complementa con una red de contención social y bienestar estudiantil que articula becas propias, extensión de la conectividad wifi en aulas y bibliotecas, préstamo de notebooks, plataformas de empleo, ferias anuales y prácticas preprofesionales supervisadas. Asimismo, en materia de salud mental y bienestar universitario, se busca dar respuesta a crecientes demandas humanas, con un salto notable en las consultas de la Red de Primera Escucha, dotando a estas políticas de presupuesto, estructura propia y presencia en cada centro universitario, además de proyectar nuevos comedores y espacios de deporte y accesibilidad.

El proyecto también contempla una modernización de la oferta educativa para responder a un mundo profesional en constante cambio. Se prevé el desarrollo de carreras cortas y posgrados vinculados a la ciencia de datos, la inteligencia artificial y tecnologías digitales, así como programas interdisciplinarios que crucen áreas como datos y salud, o energía y territorio. Todo esto respaldado por sistemas de créditos que faciliten la movilidad estudiantil entre facultades y modalidades híbridas.

En cuanto a la inteligencia artificial, la gestión propone abordarla con responsabilidad académica e institucional: se fijarán reglas claras para su uso en aulas y evaluaciones, se ofrecerá capacitación certificada a docentes y se utilizarán modelos tecnológicos para prever el abandono estudiantil o agilizar trámites administrativos, siempre bajo estricta supervisión humana. Mientras que en el plano de la ciencia y la transferencia, la UNT buscará potenciar investigaciones orientadas a resolver problemas concretos de Tucumán (agua, energía, agroindustria, salud y cambio climático), ordenando los servicios universitarios, promoviendo patentes y vinculando el conocimiento científico directamente con el desarrollo socioeconómico de la región y la proyección internacional.
En materia administrativa y de gobernanza, la gestión se encamina hacia una digitalización total que reduzca los tiempos de entrega de títulos a 60 días, la publicación de datos abiertos, la exposición trimestral de la ejecución presupuestaria y la creación de un tablero público de seguimiento. Como gesto inédito de rendición de cuentas, la administración se compromete a publicar anualmente no solo los logros, sino también las metas incumplidas, detallando los motivos y plazos de corrección.

Por otro lado, el plan de infraestructura está concebido como una política educativa directa que mejora las condiciones de enseñanza, investigación y trabajo. Entre las prioridades figuran la culminación de la segunda etapa de Bioquímica, el aulario de Enfermería, obras en Psicología y Odontología (Yerba Buena), el Centro Herrera, el Parque Prebisch, la Biblioteca y la Escuela Sarmiento, el anexo de Artes y la recuperación histórica del Teatro Alberdi.
Con un fuerte compromiso ambiental, que abarca desde el Parque Sierra de San Javier hasta inventarios de gases de efecto invernadero y la curricularización de las prácticas socio-comunitarias, la nueva conducción busca que la UNT consolide su rol transformador. Como expresó el propio rector Ing. Mohamed al definir su arraigo institucional: “La UNT es todo para mí”; sintetizando el deseo colectivo de que, en los próximos cuatro años, la universidad sea verdaderamente más inclusiva, cercana y capaz de garantizar un futuro mejor a través de la educación pública.

