Durante buena parte de la historia de la educación científica, el acceso de las mujeres a las disciplinas vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática estuvo atravesado por estereotipos y desigualdades. Con el paso del tiempo, las instituciones educativas comenzaron a impulsar nuevas estrategias para ampliar la participación femenina y despertar vocaciones desde edades tempranas.
Hoy, acercar las disciplinas STEM ciencia, tecnología, ingeniería y matemática a niñas y adolescentes constituye una de las tendencias educativas que busca responder a los desafíos de un mundo cada vez más atravesado por la innovación y la transformación digital.
En ese contexto, la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fue sede de la quinta Jornada Latinoamericana de Talleres STEM para Niñas y Mujeres Adolescentes Ada Lovelace, una iniciativa que reunió simultáneamente a más de 120 sedes de 12 países de Latinoamérica.
La propuesta se desarrolló el sábado 3 de octubre y convocó a niñas de entre 10 y 12 años a experimentar, construir, programar, resolver desafíos y aprender de manera colaborativa. La jornada buscó que las participantes se acercaran al conocimiento científico y tecnológico desde una perspectiva diferente: aprender haciendo.
A través de talleres y experiencias lúdicas, las niñas pudieron explorar conceptos vinculados con las disciplinas STEM mientras desarrollaban habilidades como la creatividad, el pensamiento lógico, la resolución de problemas y el trabajo en equipo. La propuesta también permitió conectar a las participantes de Tucumán con niñas de distintos puntos de Latinoamérica. Las actividades regionales en vivo generaron un espacio de intercambio en el que pudieron compartir sus experiencias y descubrir que forman parte de una comunidad mucho más amplia.

“Este también es un lugar para ellas”
La apertura estuvo a cargo de la decana de la FACET, Ing. Aída Alicia Olmos, quien destacó la importancia de acercar la ciencia y la tecnología a las nuevas generaciones. “La ciencia y la tecnología están presentes en nuestra vida, en todo lo que hacemos y en la manera en que construimos el futuro. Por eso es tan importante que las niñas puedan acercarse, experimentar y descubrir que también este es un lugar para ellas”, afirmó.
La decana también puso el foco en la necesidad de continuar derribando representaciones históricas que asociaron determinadas profesiones con los varones. “Durante mucho tiempo existió la idea de que las carreras vinculadas con la ciencia y la tecnología eran principalmente para los hombres. Hoy sabemos que no es así”, sostuvo.
Y agregó: “Cada vez son más las mujeres que eligen estas profesiones, y tenemos que seguir generando oportunidades para que ninguna niña sienta que hay un camino que no puede recorrer”.
La participación de Olmos tuvo además un significado particular dentro de la jornada. Como primera mujer en ocupar el cargo de decana de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, su presencia permitió vincular el mensaje de la actividad con una experiencia concreta de participación femenina en los ámbitos de la ingeniería, la ciencia y la gestión universitaria.
De esta manera, el encuentro no solo presentó modelos científicos y tecnológicos a las participantes, sino que también permitió visibilizar que las mujeres pueden ocupar distintos espacios dentro de la comunidad académica y científica.
Aprender haciendo
La actividad fue coordinada en la FACET por la Lic. Noelia Argüelles, junto con docentes de los departamentos de Matemática y Ciencias de la Computación. El trabajo conjunto permitió diseñar propuestas especialmente pensadas para que las niñas pudieran aproximarse a la ciencia desde la curiosidad y la experimentación.
La experiencia partió de una idea sencilla pero fundamental: hacer ciencia también significa preguntar, equivocarse, buscar respuestas, crear y trabajar con otros. Uno de los rasgos distintivos de esta quinta edición fue su dimensión latinoamericana. Más de 120 sedes de 12 países participaron simultáneamente de la propuesta, generando una experiencia educativa que combinó el encuentro presencial con la conexión regional.
El desafío de promover vocaciones STEM comienza mucho antes de la elección de una carrera universitaria. Las experiencias educativas durante la infancia y la adolescencia pueden contribuir a ampliar los horizontes con los que niñas y jóvenes imaginan su futuro profesional.
Con la realización del Ada Lovelace 2026, la FACET reafirma su compromiso con la promoción de las vocaciones científicas y tecnológicas y con la construcción de una comunidad académica más diversa, una premisa que atraviesa toda la propuesta, acercar la ciencia a las niñas no es solamente enseñarles contenidos; es ofrecerles la posibilidad de imaginarse como protagonistas del conocimiento y de la tecnología que construirán el futuro.

