El patio del Rectorado fue el escenario elegido para dar inicio a la segunda edición de las 24 Horas de Innovación de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), una competencia organizada por la Secretaría de Asuntos Estudiantiles que busca fomentar la creatividad y el trabajo interdisciplinario.
La actividad, que se desarrolla los días 29 y 30 de agosto en la Casa del Estudiante, convoca a alumnos de todas las facultades y escuelas experimentales para resolver desafíos concretos en equipos mixtos. Los proyectos más destacados recibirán premios de $500.000 en dos categorías: innovación e impacto social.
El secretario de Asuntos Estudiantiles, Bioq. Sergio Benegas, destacó la alta convocatoria de esta edición y recordó que los ganadores, además del premio en dinero, disfrutarán de una estadía en la residencia de San Javier.
“Estamos muy contentos porque hoy damos inicio a la segunda edición. Los estudiantes se están acreditando para dirigirse a la Casa del Estudiante, donde comenzarán a trabajar en equipo. Será una jornada larga, intensa y enriquecedora, con nueve desafíos que deberán resolver y exponer mañana ante un jurado calificado”, subrayó.
La Magíster Liliana Fagre, colaboradora en el evento, resaltó la relevancia del carácter interdisciplinario:
“Los equipos integran miradas diversas para encontrar soluciones más completas. Los desafíos están vinculados a problemáticas sociales y comunitarias, como el manejo de afluentes en talleres mecánicos, la basura verde, la vivienda digna o la inclusión financiera. La idea es que desde la universidad acompañemos con apoyo técnico y académico a esas propuestas”.
En la misma línea, Natalia Serrano, de la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, subrayó el valor formativo de la iniciativa:
“El año pasado los estudiantes nos expresaron que fue muy provechoso para su formación. La competencia promueve el trabajo interdisciplinario y permite que, por primera vez, muchos interactúen con otras carreras para diseñar proyectos conjuntos”.
La voz de los estudiantes
Daniel Antonio Galarza, estudiante de Abogacía, explicó qué lo motivó a sumarse:
“Vi la propuesta en redes sociales y me interesó mucho. Me gusta la innovación y la tecnología, y me parece genial que la universidad impulse estas iniciativas porque fortalecen el valor de la educación pública”.
Candela Agüero, alumna del Gymnasium, valoró la inclusión de los colegios preuniversitarios.
“Lo valioso es que se tenga en cuenta la opinión tanto de estudiantes secundarios —como nosotros, de las escuelas preuniversitarias—, como de alumnos de las distintas facultades. Es una oportunidad para compartir, convivir y descubrir intereses en común”, evaluó.
Por su parte, Santiago Giménez, estudiante de Arquitectura, invitó a otros a animarse:
“La universidad es una etapa para aprovechar todas las oportunidades. Participar en estas experiencias te da soltura y confianza. Quizás cuando estés por recibirte digas: ‘¿Cómo no lo hice antes?’”.



