La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se encamina a un proceso electoral histórico en 2026, marcado por la implementación de su nuevo estatuto, que introduce cambios en la estructura institucional y amplía la participación de distintos sectores de la comunidad universitaria.
Uno de los aspectos centrales de la reforma es la incorporación de ciudadanía universitaria plena para las escuelas experimentales y el estamento nodocente. A partir de esta modificación, estos sectores contarán con representación directa en la Honorable Asamblea Universitaria (HUA), el máximo órgano de gobierno encargado de elegir rector y vicerrector.
En paralelo, se consolida una estructura más inclusiva en la conformación de la Asamblea. Las 13 facultades aportarán cada una 12 asambleístas, a los que se sumarán cuatro representantes de las escuelas experimentales —docente, estudiante, nodocente y egresado— y un representante nodocente de dependencias del Rectorado, ampliando así la base de representación institucional.
A nivel de cada unidad académica, el proceso comienza con la elección de consejeros. Cada facultad elegirá 11 representantes: seis docentes, tres estudiantes, un nodocente y un egresado. Estos consejeros integran los Consejos Directivos, órganos que tienen a su cargo la elección de las autoridades de cada facultad.
El cronograma electoral establece que las elecciones de consejeros se desarrollarán entre el 5 y el 7 de mayo, según el claustro: docentes y nodocentes votarán el 5 de mayo, estudiantes el 6 y egresados el 7.
Tras esta instancia, los decanos electos se incorporarán a la HUA junto con los consejeros de sus respectivas facultades. Este cuerpo será el encargado de elegir al rector y vicerrector el 20 de mayo, quienes conducirán la universidad durante el período 2026-2030.
Otro de los cambios destacados es la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) para estudiantes, nodocentes y egresados, un sistema que ya había sido utilizado por el claustro estudiantil y que ahora se extiende con el objetivo de garantizar mayor transparencia y equidad en el proceso electoral.
De este modo, las elecciones de 2026 no solo implican la renovación total de autoridades, sino también la puesta en marcha de un nuevo modelo de gobernanza universitaria en la UNT, basado en la ampliación de derechos, la inclusión de nuevos actores y una estructura institucional más representativa.

