El ITA llegó a las semifinales de EmprendeU con una baldosa drenante

El proyecto B.A.D.I.A. (Baldosa Drenante Inteligente Autónoma), desarrollado por estudiantes del Instituto Técnico de Aguilares (ITA), dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), fue seleccionado entre los 22 semifinalistas de la competencia EmprendeU, de la que participaron 115 equipos de toda la provincia. La iniciativa es la única representante de las escuelas preuniversitarias de la UNT que continúa en competencia.

La propuesta fue elaborada por Leon Socolsky, Milagros Miranda, Valentina Medina y Justino Correa, bajo la tutoría del docente Lucas Asan y con la asesoría del ingeniero Ricardo Amaní. El proyecto plantea la fabricación de baldosas con caucho reciclado de neumáticos, un material de alta permeabilidad que favorece el drenaje del agua en espacios urbanos y contribuye a reducir anegamientos, al tiempo que promueve la reutilización de residuos de difícil tratamiento.

La próxima instancia será el bootcamp que se desarrollará el 3 de julio en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, donde se definirán los proyectos que representarán a Tucumán en la final nacional de EmprendeU, prevista para agosto en la ciudad de Rosario.

EmprendeU es una competencia que promueve el desarrollo de proyectos innovadores de estudiantes de los niveles secundario y universitario, incorporando herramientas de formulación, gestión y educación financiera para fortalecer el perfil emprendedor de los participantes.

Para Lucas Asan, docente de Instalaciones Mecánicas y Máquinas Térmicas del ITA y tutor del proyecto, la clasificación representa un reconocimiento al trabajo realizado por los estudiantes. “Es un honor y un orgullo muy grande, pero también una enorme responsabilidad, tanto para los estudiantes como para mí como docente acompañante. Es un reconocimiento al trabajo que vienen realizando los chicos”, afirmó.

La iniciativa nació a partir de una experiencia previa en un concurso nacional organizado por el Instituto Sábato y de una observación realizada por los propios estudiantes en una plaza de Aguilares, donde advirtieron que las superficies de caucho absorbían el agua con mayor rapidez que los pisos tradicionales. Esa observación dio origen al desarrollo del proyecto.

“A partir de esa observación analizamos técnicamente el material y comprobamos su porosidad y permeabilidad. Así nació la idea de fabricar baldosas con caucho reciclado para espacios públicos, como veredas, patios o canchas, con el objetivo de disminuir los anegamientos”, relató Asan.

El docente aclaró que la propuesta no busca resolver por completo el problema de las inundaciones urbanas, sino ofrecer una alternativa que contribuya a reducir sus efectos y, al mismo tiempo, reutilice un residuo de difícil tratamiento. “Si bien no resuelve por completo el problema de las inundaciones, sí aporta al cuidado del medio ambiente y a la disminución del impacto del agua acumulada”, explicó.

Además del aporte al drenaje urbano, la iniciativa incorpora un componente ambiental, ya que contribuye a reutilizar neumáticos fuera de uso, disminuyendo la acumulación de estos residuos y reduciendo potenciales criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue. “Podemos dar respuesta a dos problemáticas al mismo tiempo: la gestión de residuos y el drenaje urbano”, sostuvo.

Asan destacó el trabajo interdisciplinario que demandó el proyecto y el acompañamiento de otros docentes del Instituto Técnico. “Es un verdadero trabajo en equipo. Involucra contenidos de mecánica y electrónica y también contamos con el asesoramiento de otros docentes”, señaló.

Asimismo, valoró el aporte formativo que ofrece la competencia para estudiantes y docentes. “EmprendeU no solo promueve la innovación, sino que también incorpora algo fundamental como la educación financiera, que muchas veces es una deuda pendiente tanto en carreras universitarias como en el nivel secundario. Este tipo de competencias motiva a los estudiantes a potenciar sus ideas, pero también a comprender cómo gestionarlas, desarrollarlas y hacerlas viables. Además nos impulsa a los docentes a capacitarnos y aprender junto a ellos”, expresó.

Asan también remarcó el respaldo institucional que hizo posible el desarrollo de la iniciativa. “El apoyo de la dirección del Instituto Técnico, del área administrativa y de la Secretaría Académica de la Universidad fue clave. Estos proyectos requieren infraestructura, recursos humanos y muchas horas de trabajo fuera del horario de clases”, afirmó.

El esfuerzo de los estudiantes también quedó reflejado en el proceso de desarrollo del proyecto. “El proyecto no termina en la escuela: continúa fuera del horario de clases, con reuniones, intercambios y mejoras permanentes. Es una modalidad de aprendizaje muy profunda, porque nace del interés genuino de los estudiantes. Cuando ellos se sienten movilizados por una idea, el aprendizaje se vuelve más significativo y más duradero”, evaluó.

De cara a las semifinales, el equipo continuará perfeccionando el desarrollo y la presentación del proyecto. “Esperamos que pueda seguir creciendo, avanzar hacia un posible patentamiento y convertirse en una alternativa beneficiosa para distintos espacios urbanos”, concluyó Asan.

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