La sala de sesiones del Consejo Directivo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fue el escenario donde se formalizó esta mañana un convenio entre la casa de estudios y la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT). El acuerdo fue rubricado por el decano de la FAU, César Gómez López, y el presidente de la SAT, Marcelo Caponio, y contempla acciones de formación profesional y cooperación técnica vinculadas con el uso sustentable del agua.
El convenio establece dos vías de articulación para los estudiantes. Por un lado, se implementarán pasantías educativas remuneradas para alumnos de los últimos años de Arquitectura. La convocatoria inicial contempla cuatro vacantes en perfiles y dependencias requeridos por la empresa. Por otro, se formalizó un acuerdo para el desarrollo de Prácticas Supervisadas, destinadas a quienes cursan la materia Práctica Profesional Asistida y que podrán realizar actividades formativas en distintas áreas de la SAT.
El secretario de Extensión de la FAU, Rafael Gor, explicó que las pasantías permitirán a los estudiantes incorporar experiencia laboral mientras continúan su formación. “Mientras hacen actividades, trabajan, también tienen un aprendizaje y es una actividad remunerada”, señaló.
Gor destacó además la importancia de generar espacios de contacto con el ámbito profesional. “La idea es que los estudiantes tengan una experiencia laboral antes de recibirse, que puedan conocer cómo funciona una empresa y cuáles son las necesidades que tiene el medio”, sostuvo.
Las actividades previstas para los estudiantes no implicarán una relación de dependencia laboral o jurídica con la SAT. En el caso de las Prácticas Supervisadas, se trata de una instancia vinculada directamente con la asignatura. “Es una práctica que está directamente vinculada con la materia y que les permite a los estudiantes tener contacto con una realidad profesional concreta”, explicó Gor.
Para el decano Gómez López, uno de los principales aportes del convenio es la posibilidad de acercar a los alumnos a situaciones concretas del ejercicio profesional. “La posibilidad de que nuestros estudiantes empiecen a hacer prácticas profesionales es uno de los puntos con mayores dificultades que estamos desarrollando los últimos años”, afirmó.

En esa línea, consideró necesario que la formación académica incluya experiencias fuera del aula. “Necesitamos que los estudiantes puedan salir de las aulas y encontrarse con problemas reales, con situaciones reales del ejercicio de la profesión”, sostuvo. También destacó que las pasantías pueden convertirse en una puerta de entrada al ámbito laboral: “La pasantía es una primera aproximación al mundo del trabajo y puede abrirles una posibilidad concreta una vez que terminen la carrera”.
Caponio destacó la experiencia que la SAT mantiene con otras facultades de la UNT y señaló que, durante los últimos dos años y medio, varios estudiantes que realizaron pasantías terminaron incorporándose a la empresa. “Hemos tenido chicos que hicieron pasantías y después se quedaron trabajando con nosotros”, afirmó.
El presidente de la SAT remarcó que contar con estudiantes avanzados también representa un aporte para la empresa. “Necesitamos gente capacitada, preparada, futuros profesionales que son de mucha utilidad para nuestra empresa”, sostuvo.
Un proyecto para el uso sustentable del agua
Además de la dimensión formativa, el encuentro permitió avanzar en una línea de cooperación técnica con impacto urbano. Ambas instituciones dialogaron sobre el desarrollo de un estudio piloto para adecuar las instalaciones sanitarias de edificios en altura con sistemas destinados a reutilizar aguas grises y realizar un pretratamiento de líquidos cloacales.
El proyecto contará con el acompañamiento del Instituto de Acondicionamiento Ambiental de la FAU, dirigido por Raúl Ajmat. El especialista explicó que las aguas grises son aquellas provenientes de usos domésticos que no contienen sólidos, mientras que las aguas negras requieren tratamientos específicos debido a su composición.
“Tenemos equipos capacitados y dispuestos siempre a trabajar con la comunidad”, sostuvo Ajmat, quien señaló que el objetivo es aportar el conocimiento técnico de la Facultad para evaluar alternativas aplicables a futuras construcciones.
La propuesta contempla también el aprovechamiento del agua de lluvia y busca generar información que pueda servir como base para establecer nuevas pautas de sustentabilidad para los desarrollos inmobiliarios de la provincia.

Según explicó Caponio, el proyecto permitirá analizar en una experiencia concreta las posibilidades de reutilización y tratamiento. “Queremos empezar a trabajar en un edificio piloto para ver cómo se puede reutilizar el agua, cómo se puede hacer el tratamiento y qué beneficios puede tener esto para todos”, señaló.
El presidente de la SAT sostuvo que la iniciativa podría generar beneficios para distintos sectores. “Se van a beneficiar los constructores porque van a optimizar los recursos que utilizan en este tipo de edificaciones. Se va a beneficiar la Sociedad Aguas del Tucumán en cuanto al pretratamiento de los líquidos cloacales y se va a beneficiar la sociedad en su conjunto”, concluyó.

