CON UN TRAYECTO DE FORMACIÓN LA UNT FORTALECE LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

Hablar de prevención del suicidio implica reconocer una problemática compleja que atraviesa a las personas, las familias, las instituciones y las comunidades. Por eso, la Universidad Nacional de Tucumán, a través de la Facultad de Psicología, impulsa el Trayecto de Formación en Estrategias de Prevención del Suicidio, una propuesta que busca ampliar las capacidades de cuidado y fortalecer el trabajo articulado entre distintos actores de la sociedad.

La formación está destinada a profesionales y estudiantes de Psicología, Educación, Trabajo Social y disciplinas afines; docentes de todos los niveles y referentes o integrantes de organizaciones comunitarias interesados en la temática. El trayecto combina encuentros presenciales y virtuales y tendrá como sedes la Facultad de Psicología de la UNT, en San Miguel de Tucumán, y la Hostería Municipal de Aguilares.

Para la Esp. Psic. María Julia López García, Secretaria de Extensión de la Facultad de Psicología de la UNT, abordar la prevención desde una perspectiva interdisciplinaria resulta fundamental. “El suicidio no puede explicarse ni abordarse desde una sola disciplina, ya que intervienen dimensiones subjetivas, familiares, sociales, educativas y culturales”, señaló.

En ese sentido, consideró clave que quienes trabajan en distintos ámbitos puedan sentirse preparados para intervenir de manera articulada. La especialista también destacó la importancia de incorporar una perspectiva de salud mental comunitaria, que permita ampliar la mirada más allá de las dificultades que atraviesan los sistemas de atención. “La perspectiva comunitaria permite mirar no solo las dificultades, como la falta de recursos o el colapso de los sistemas de salud, sino también los recursos, las redes, los referentes, los vínculos y los factores protectores que ayudan al cuidado”, explicó. Desde esta concepción, las comunidades cuentan con capacidades que pueden fortalecerse y convertirse en herramientas concretas de prevención. “Algunas acciones de presencia y algunas respuestas pertinentes pueden cambiar y salvar una vida”, afirmó.

Capacitar para detectar, escuchar y acompañar

Uno de los objetivos centrales del trayecto es que la formación pueda traducirse en herramientas concretas para quienes están cotidianamente en contacto con otras personas. “Es necesario hablar de prevención del suicidio porque estamos frente a una problemática compleja que atraviesa a las familias, las instituciones y las comunidades”, sostuvo López García. Además, remarcó que la prevención no debe quedar exclusivamente en manos de los profesionales de la salud mental.

La capacitación apunta también a quienes trabajan en escuelas, organizaciones sociales, comedores, parroquias y otros espacios comunitarios, además de personal de seguridad, bomberos y personas que pueden encontrarse ante situaciones de urgencia. El objetivo es que puedan reconocer señales de alerta, escuchar, acompañar y saber cuándo y cómo pedir ayuda. Se trata de ampliar las capacidades de cuidado que existen en la comunidad”, resumió.

La propuesta tiene además un fuerte componente territorial. Para la secretaria de estensión de la Facultad, llevar la formación a Aguilares permite acercar herramientas y conocimientos a personas que viven y trabajan en el sur de la provincia. En este punto, destacó el trabajo articulado entre la UNT y el municipio de Aguilares y el valor de generar propuestas de formación que reduzcan las barreras vinculadas con el traslado. “Sabemos que trasladarse implica costos económicos, de tiempo y recursos que dificultan poder participar y aprovechar muchas ofertas que se dan en San Miguel”, explicó.

El trayecto contará además con la participación de los licenciados Ernesto Rubén Páez y Martín Alejandro Álvarez, especialistas en la temática y coautores de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N.º 27.130.

Para María Julia, la posibilidad de contar con estos referentes no implica solamente acceder a contenidos académicos, sino generar un espacio de diálogo. “No es solo recibir la información, sino poder plantear situaciones locales y tener este ida y vuelta”, destacó.

El conocimiento universitario al servicio de la comunidad

La propuesta se inscribe también en una concepción de la Universidad vinculada con su responsabilidad social y territorial. “Como Universidad pública, en todas nuestras acciones buscamos que nuestros conocimientos y capacidades puedan transferirse y traducirse en recursos prácticos al servicio de todos los actores y protagonistas de las comunidades”, expresó.

En esa línea, la extensión universitaria y la presencia de la UNT en el interior de la provincia aparecen como herramientas para acercar conocimientos, generar redes y construir respuestas frente a problemáticas sociales concretas. La expectativa es que el aprendizaje no termine al finalizar las jornadas de formación, sino que pueda multiplicarse en los distintos espacios donde los participantes desarrollan sus actividades. “Esperamos que la formación vaya generando un efecto, una especie de espiral de crecimiento positivo, una bola de nieve positiva, y que cada participante pueda llevar algo de lo aprendido a su escuela, a su organización, a su barrio, a su comunidad”, sostuvo.

Así, la propuesta busca que la prevención deje de ser pensada únicamente como una intervención ante una situación crítica y pueda convertirse en una tarea colectiva de cuidado, basada en la escucha, la detección temprana, las redes comunitarias y el acceso oportuno a la ayuda.

Para consultas e inscripción pueden comunicarse al correo electrónico formacion.extension.psi@gmail.com

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