Un estudio de la UNT detectó fármacos para la disfunción eréctil en suplementos sexuales comercializados como productos naturales. El trabajo fue realizado por un joven investigador que representará a la universidad en Brasil.
Se venden como suplementos naturales, pero pueden contener fármacos que no figuran en sus etiquetas. Una investigación realizada en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) detectó sildenafil y tadalafilo en productos comercializados como vigorizantes o estimulantes para la función sexual masculina.
“Se venden como naturales, pero nosotros, por medio de nuestro estudio, hemos descubierto que están adulterados con sustancias sintéticas”, explicó Julián Tadeo Zeppa, estudiante de la Licenciatura en Química de la UNT y autor del trabajo.
La investigación se desarrolla en el Instituto de Química-Física de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT, en el Laboratorio de Espectroscopía Raman. El trabajo de Zeppa es conducido por la Dra. María Álvarez y cuenta con la participación del Dr. Nicolás Domínguez.



El equipo analizó suplementos en distintos formatos: cápsulas, comprimidos y productos elaborados a base de miel. En las muestras estudiadas encontraron adulterantes y, en una de ellas, identificaron simultáneamente sildenafil y tadalafilo, dos principios activos utilizados para tratar la disfunción eréctil.
Para detectar las sustancias utilizaron microscopía Raman confocal. La técnica permite analizar partículas o cristales presentes en una muestra y determinar su composición a partir de la señal que producen al ser alcanzados por un láser.
“Es una técnica muy rápida, muy sensible y nos permite identificar por medio del microscopio partículas o cristales dentro de una muestra sospechosa”, explicó Zeppa. La señal obtenida se compara luego con patrones de sustancias conocidas para determinar si están presentes en el producto.
El problema no es solamente que los productos estén adulterados, sino que el consumidor puede no saber qué está tomando. “El peligro está en que el consumidor desconoce la dosis de las drogas que consume”, señaló el investigador.
Esa falta de información puede derivar en efectos secundarios o en interacciones con otros medicamentos o con alcohol. El estudio también identificó excipientes y otras sustancias potencialmente peligrosas en algunas de las muestras analizadas.
El trabajo busca, además, aportar una herramienta que pueda utilizarse en el control de este tipo de productos. Los protocolos de extracción desarrollados para sildenafil y tadalafilo, combinados con la microscopía Raman, permitieron identificar los adulterantes en matrices complejas.
El estudio le posibilitó a Zeppa ser seleccionado para participar en las Jornadas de Jóvenes Investigadores de la AUGM, donde representará a la UNT en Brasil, el próximo mes.

