Se presentó “Ranas al rescate”, literatura para infancias, ciencia y educación ambiental

En la penumbra húmeda de las Yungas, donde la niebla se enreda entre los laureles y los helechos gigantes, habita un ser que desafía las leyes convencionales de la naturaleza. No es fácil verla; la Ranita Marsupial de la Banderita es una maestra del disfraz. Con apenas cuatro centímetros de longitud, su cuerpo es una joya cromática que oscila entre el verde musgo y el marrón de la corteza, permitiéndole desaparecer a plena vista mientras descansa sobre una rama.

Su piel, grabada con patrones de manchas únicos como huellas dactilares, es el mapa de una especie que solo pertenece a este rincón del mundo, entre Tucumán y Catamarca. Pero su verdadero secreto no está en su color, sino en su espalda.

A diferencia de otros anfibios que confían sus huevos al azar de un estanque, la hembra de Gastrotheca gracilis lleva la maternidad grabada en su anatomía. En su dorso, una marca en forma de herradura invertida revela la entrada a su bolsa marsupial. Allí, en ese refugio seguro y húmedo, protege a sus renacuajos durante las etapas más vulnerables de su vida.

Es una imagen poderosa: una pequeña madre arbórea que carga con el futuro de su especie, resguardándolo de los depredadores y de la sequía del suelo. Cuando llega el momento preciso, tras las lluvias que despiertan el aroma de la tierra mojada, ella busca un charco de corriente tenue para liberar a sus crías, permitiéndoles nadar como pequeños peces antes de emprender su propia transformación.

Sin embargo, este ciclo perfecto hoy se enfrenta a un entorno hostil. Los charcos se evaporan antes de tiempo bajo un sol cada vez más agresivo, y el silencio de las selvas alerta sobre su fragilidad.

Es aquí donde el relato se traslada de las copas de los árboles a los laboratorios de la Reserva Experimental Horco Molle de la UNT. Allí, entre peceras que imitan el murmullo del monte y ambientes con clima controlado, se intenta devolverle el favor a la naturaleza. Cada renacuajo rescatado de un charco seco, cada pequeña rana que logra completar su metamorfosis y regresa al bosque, es un párrafo más en este lun libro que nace del conocimiento científico para llegar al corazón de los más chicos.

Lo que comenzó como una investigación científica sobre una especie poco conocida y amenazada por el cambio climático, se transformó en un proyecto colectivo que unió ciencia y literatura. El lanzamiento del libro“Ranas al rescate” es el segundo tomo de la colección Yungas.

Este proyecto, que surge de un trabajo conjunto entre la Reserva Experimental Horco Molle (REHM) y la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán (EDUNT) , busca revalorizar la fauna nativa y concientizar sobre el cuidado del medio ambiente desde la infancia. La presentación contó con la participación del rector de la UNT, Ing. Sergio Pagani y la vicerrectora, Dra. Mercedes Leal.

La Dra. Leal destacó la importancia de este lanzamiento como una forma de visibilizar la producción de la UNT. “Es un trabajo interdisciplinario y que revaloriza lo que es nuestro, lo que es propio, tiene una marca nuestra”, afirmó la funcionaria, subrayando que la misión de la universidad es aportar a la literatura infantil para que los niños aprendan a “preservar y cuidar la naturaleza”.

El equipo detrás de la obra está integrado por biólogos, artistas, ilustradores, editores, museólogos y escritores, todos vinculados a la casa de altos estudios. Según Leal, esta articulación permite que el conocimiento científico llegue a las infancias de una manera accesible y con una identidad local marcada.

Ciencia y aventura en las Yungas

La Lic. Natalia Dávalos, integrante del equipo de la REHM, explicó que el libro aborda la problemática de la rana marsupial de la banderita, una especie endémica de Tucumán. La historia se centra en los desafíos que enfrenta esta especie debido al cambio climático y las sequías. “Contamos una aventura en las Yungas en donde un grupo de animales sumado a un equipo de exploradores… se unen para rescatar un charco y salvar a los renacuajos de la sequía”, detalló Dávalos.

Por su parte, Pablo Jozami, coautor de la obra, resaltó el trasfondo pedagógico del proyecto: “El mensaje principal es que la educación ambiental es la puerta de acceso hacia otro camino, hacia otras maneras de ser humanos también en el mundo”. Jozami también mencionó que el trabajo tuvo un cariz personal y familiar, al haberlo desarrollado junto a su esposa, Natalia Dávalos, desde la primavera del año pasado.

El arte como puente y su proceso creativo

La estética del libro estuvo a cargo del artista visual Iván Ríos, quien asumió el desafío de ilustrar la obra pensando específicamente en el público infantil. Sobre su proceso creativo, Ríos comentó que buscó una interpretación propia más allá de las ideas iniciales: “No le hice caso a nadie, digamos, hice caso mi corazón… en el camino vos vas encontrando cosas que no esperabas”.

La presentación formal del libro no solo mostró el resultado final, sino también el esfuerzo y los deseos de todas las personas involucradas en este proyecto que une ciencia, arte y educación.

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