La Universidad Nacional de Tucumán inauguró un nuevo aulario en la Facultad de Ciencias Naturales que no solo resuelve problemas históricos de espacio, sino que también proyecta una nueva etapa en la educación superior. La obra, esperada durante décadas, combina innovación, planificación y una fuerte apuesta institucional en un contexto económico complejo.
La inauguración del nuevo aulario marca un punto de inflexión para la Facultad de Ciencias Naturales, que no registraba una ampliación de esta magnitud desde hace más de 30 años. Así los destacó el rector Ing. Sergio Pagani: “Para nosotros es cumplir un anhelo de la facultad con mejoras educativas para docentes y estudiantes. La obra se realizó con fondos propios por licitación pública con todos los controles necesarios”.
La obra también se inscribe dentro de una estrategia institucional más amplia de fortalecimiento edilicio en toda la universidad. Así lo manifestó, la vicerrectora de la UNT Dra. Mercedes Leal: “Quiero inscribir esta inauguración en la política que venimos sosteniendo desde hace cuatro años para atender las necesidades edilicias en tiempos muy adversos”.
El impacto trasciende lo académico y posiciona a la facultad como un espacio preparado para nuevas demandas educativas y sociales.
Por su parte, la Dra. Virginia Abdala decana de la facultad expresó: “Es una felicidad muy grande terminar mi gestión con esta obra. Para los alumnos representa nuevos ambientes de aprendizaje y enseñanza, una ganancia amplia para la comunidad Lilloana”.
La obra no solo amplía la infraestructura, sino que también transforma la experiencia educativa, generando entornos más adecuados para el aprendizaje y la convivencia.



Infraestructura moderna y salto de calidad académica
El nuevo edificio cuenta con tres aulas de gran capacidad, diseñadas con un sistema flexible que permite integrarlas en un anfiteatro para cerca de 300 personas, lo que abre múltiples posibilidades académicas y culturales.
Al respecto, el vicedecano Mg. Pablo Sesma: “Este aulario representa tres aulas para casi 100 alumnos que se pueden unir y hacer un gran anfiteatro albergando a 300 personas. Nos posibilita no sólo las clases de cursos numerosos, sino también eventos como colaciones de grado y jornadas”.



Inversión estratégica y gestión eficiente
El proceso de construcción implicó desafíos administrativos y técnicos, con múltiples instancias licitatorias antes de concretarse. Sobre los detalles, el Ing. Sergio Mohamed, secretario de Planeamiento y Obras Públicas agregó: “Tuvimos dos llamados que no prosperaron, pero se optó por una tercera licitación para garantizar transparencia y lograr esta obra. Cada aula tiene capacidad para más de 80 personas y pueden integrarse en un solo espacio gracias a divisorios móviles. Todo se hizo con fondos propios, dentro de una política de ordenamiento presupuestario y austeridad
El edificio abarca más de 1.100 metros cuadrados, entre espacios cubiertos y semicubiertos, e incluye accesos renovados y áreas comunes. Con una inversión inicial fue de 920 millones de pesos, pero actualizada supera los 1.300 millones. La obra se ejecutó en aproximadamente 11 meses, consolidando un proyecto clave para el crecimiento institucional.

