La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) inauguró ayer la muestra permanente “En ronda. Memorias vivas del territorio”, en el Instituto de Arqueología y Museo (IAM), dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo. La apertura marcó la recuperación de una de las salas de exposición de la institución, que permanecía cerrada al público desde 2018.
El acto contó con la presencia del rector de la UNT, Ing. Sergio Mohamed; la secretaria de Ciencia, Arte e Innovación Tecnológica, Dra. Mónica Tirado; el decano de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo, Dr. Hugo Rafael Fernández; y la directora del IAM, Dra. Sara M. L. López, entre otras autoridades universitarias y de la provincia, investigadores, estudiantes y representantes de comunidades indígenas.
La propuesta constituye una renovación integral de la experiencia museográfica y articula investigación arqueológica, producción artística, recursos tecnológicos y experiencias multisensoriales. A través de piezas originales, pantallas táctiles, materiales audiovisuales y recursos interactivos, invita a conocer el patrimonio desde una perspectiva que vincula las memorias del pasado con las experiencias y los saberes que permanecen vivos en el presente.
Una universidad que trabaja junto a la comunidad
Durante la inauguración, el rector Sergio Mohamed destacó el valor de la iniciativa para la Universidad y la sociedad tucumana. “Es otra muestra de una universidad que trabaja junto a la comunidad”, expresó, al reconocer el trabajo del Instituto de Arqueología y Museo y de la Facultad de Ciencias Naturales para concretar el proyecto.
Asimismo, puso en valor la confianza de los pueblos originarios en los investigadores y docentes de la UNT: “Nuestros pueblos originarios son muy celosos de su legado, y que nos hayan acompañado hoy, en esta inauguración, es doblemente gratificante para nosotros”.
El rector también invitó a la comunidad a recorrer la exposición y resaltó la incorporación de tecnología y propuestas interactivas: “Es una muestra muy linda, muy bien preparada, que recomiendo”.

Por su parte, la secretaria de Ciencia, Arte e Innovación Tecnológica, Mónica Tirado, manifestó su emoción por la concreción de un proyecto que demandó más de un año de trabajo constante. En ese sentido, destacó especialmente la participación de las comunidades indígenas en la construcción de los contenidos: “Hay que poner en valor esa interacción entre la investigación, que son años de trabajo de este grupo, la Universidad y todos los que han participado para armar este museo. Ese diálogo constante es del cual tenemos que aprender para mirar al futuro”.
Tirado también invitó a las instituciones educativas de la provincia a visitar la muestra, que fue pensada especialmente para acercar el conocimiento y el patrimonio cultural a los estudiantes.
Las voces de los pueblos originarios, protagonistas de la muestra
La directora del IAM, Sara M. L. López, destacó que la reapertura representa la culminación de una etapa de trabajo colectivo y el inicio de una nueva experiencia para el museo: “Esta exposición es el resultado de un trabajo en equipo, no solo científico e interdisciplinario, sino que, sobre todo, tiene la particularidad de ser una muestra que ha sido cocreada en diálogo con varias comunidades indígenas de la provincia de Tucumán”.
La investigadora precisó que los ejes temáticos se definieron a partir de esos intercambios, en los que los representantes de las comunidades compartieron sus conocimientos e interpretaciones sobre distintos materiales arqueológicos.
Entre las comunidades y espacios que participaron del proceso se encuentran la comunidad Indio Colalao, las comunidades indígenas de Casas Viejas y El Mollar, representantes de Amaicha del Valle y de la zona de Quilmes y El Bañado, junto con integrantes de la Escuela Secundaria N.º 217 Ángel María Soria y del Museo Escolar Inti Huasi.
López también resaltó la experiencia que propone el recorrido: “Hay materiales para tocar, para oler, para ver, para sentir. También hay elementos interactivos, como pantallas táctiles, audiovisuales del territorio, programas y audios”.
La directora remarcó, además, que el proyecto busca sostener una construcción colectiva en el tiempo: “El museo tiene la idea de ser un museo abierto, es decir, que puedan seguir sumándose comunidades con sus perspectivas para continuar construyendo este guion en ronda”.
Un espacio recuperado para la cultura y la educación
El decano de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo, Hugo Rafael Fernández, calificó la jornada como “un día de fiesta” y recordó que el espacio permaneció cerrado durante varios años, en un proceso atravesado por distintas circunstancias y por la pandemia: “Finalmente hemos inaugurado esta muestra, de la que realmente acabo de ver su funcionamiento, e invito a todos los tucumanos a que vengan porque es impresionante”.
Fernández también valoró la participación de docentes, estudiantes, investigadores y otras unidades académicas de la UNT, junto con las comunidades indígenas, en el desarrollo de la propuesta: “La idea de presentarla como una ronda, con todo alrededor de ese concepto, se ve plasmada en la muestra”, señaló, y destacó el orgullo de la Facultad por presentar este nuevo espacio, que tendrá en la próxima Noche de los Museos una oportunidad para acercarse a un público más amplio.
La inauguración incluyó una intervención artística de Romina Ponce, acompañada por cajas y sikuris, que abrió el camino hacia la sala. Allí se realizó el tradicional corte de cinta y quedó habilitado el recorrido por la exposición.
La muestra invita a estudiantes, docentes, familias y público en general a conocer el patrimonio desde una perspectiva participativa, abierta y en permanente construcción.



