Un nodo agroecológico es un espacio de articulación, producción y consumo responsable que conecta directamente a productores locales como agricultores familiares y cooperativas con los consumidores. A través de estos circuitos cortos, se ofrecen alimentos frescos, de estación y libres de agrotóxicos, reduciendo intermediarios y favoreciendo precios justos, al tiempo que se fortalece la soberanía alimentaria y el desarrollo local.
En Tucumán, el Nodo Agroecológico Territorial que funciona en la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria de la UNT se posiciona como una referencia institucional clave. Allí convergen investigadores, productores y consumidores en una red basada en la economía social, que promueve prácticas sustentables como el uso de cero agroquímicos, el compostaje y la preservación de la biodiversidad. Estos nodos funcionan, además, como puntos de entrega barriales donde se distribuyen bolsones agroecológicos, fortaleciendo redes de comercio justo y consumo consciente.
“Nuestras tres carreras Agronomía, Zootecnia y Veterinaria están directamente relacionadas con la producción de alimentos y la sanidad animal. Pensar esto como un todo nos potencia y nos beneficia como comunidad académica y productiva”, destacó la decana Susana Monserrat. En esa línea, subrayó que esta iniciativa se desarrolla en la facultad desde hace más de un año, a partir del impulso de docentes de la cátedra de Ecología. “Es una manera de que nuestra facultad se inserte en el medio y acompañe a quienes trabajan con productos naturales, con mínima o nula presencia de conservantes”, señaló, destacando además la participación de feriantes y la buena recepción del público.
Más adelante, la decana explicó que los nodos agroecológicos forman parte de una estrategia impulsada por la Comisión Nacional de Agroecología para expandir este modelo en el territorio. “La agroecología es un campo amplio que busca una agricultura sustentable desde lo económico, ambiental, social e institucional. La idea es llevarla a más lugares de Tucumán, como ya sucede a nivel nacional”, afirmó. Asimismo, remarcó que esta propuesta involucra no solo a productores, sino también a formadores, consumidores responsables y profesionales de distintas áreas, incluyendo la medicina, fortaleciendo el vínculo entre alimentación y salud en la comunidad.



En este marco de apertura hacia la comunidad, la facultad también impulsa en 2026 una oferta de diplomaturas accesibles para toda persona con estudios secundarios completos. Entre ellas se destacan propuestas como equino terapia orientada al trabajo con personas con discapacidad, grooming o estética canina que ha tenido una alta demanda, una nueva diplomatura en vitivinicultura y vinos de altura con inicio en agosto, y otra enfocada en diseño de parques y jardines. Estas instancias formativas no solo amplían oportunidades laborales, sino que también fortalecen el vínculo entre la institución y los territorios, ya que comienzan a proyectarse en articulación con municipios de la provincia.

