Becker disertó sobre arquitectura y ciudad

El arquitecto Daniel Becker brindó este martes una conferencia abierta titulada “Ideología de las cosas” en el Aula Magna de la Facultad de Urbanismo y Arquitectura de la Universidad Nacional de Tucumán, organizada por el centro de estudiantes y ante un importante marco de público.

Daniel Becker es un arquitecto y urbanista argentino con más de 30 años de trayectoria. Graduado de la Universidad de Buenos Aires, realizó su Maestría en Arquitectura en la Harvard Graduate School of Design, donde también se desempeñó como docente invitado. A lo largo de su carrera, lideró proyectos emblemáticos que transformaron el paisaje urbano de Buenos Aires, como el Centro Cultural Kirchner, el Museo del Bicentenario y el Paseo del Bajo. Su trabajo fue distinguido con el Premio Konex al Mérito en Arquitectura y numerosos reconocimientos en concursos nacionales e internacionales. Actualmente dirige su estudio, Becker Arquitectos, y es profesor titular en la FADU-UBA.

La actividad propuso una reflexión sobre el vínculo entre arquitectura, espacio público, patrimonio y cultura, desde una mirada conceptual centrada en el hacer proyectual y sus consecuencias en la ciudad.
En la previa al inicio de la conferencia, Becker dialogó sobre los ejes de su exposición y explicó: “Creo que la arquitectura es una práctica ideológica, pero que se mide por sus consecuencias: por las cosas, no por lo que uno dice”. Desde esta perspectiva, sostuvo que la disciplina no se limita a lo discursivo, sino que se expresa a través de lo construido: “Es una práctica que se da en el campo de la analogía, no en el de la lógica. Se expresa y se conforma con cosas, no con palabras”.

El título de la charla sintetizó esa idea: “Cuando hablo de ‘ideología de las cosas’, creo que las cosas tienen una ideología. Y quisiera que se me mida por lo que hago y no por lo que digo”.

Durante la entrevista previa, también se refirió al diálogo entre patrimonio, archivo y espacio público, temas centrales de su exposición. En ese sentido, destacó la creciente revalorización del patrimonio construido: “No es solo darle un valor cuantitativo, sino entender que hay un pasado, una historia y una huella ecológica que ya fue gastada”.

Asimismo, remarcó la importancia de integrar lo existente con lo nuevo:
“De ese diálogo entre lo nuevo y lo viejo surge una nueva estética, una nueva forma de entender que no hace falta que todo sea perfecto”. Y fue enfático sobre su preservación: “No tener en cuenta el patrimonio construido hoy es casi un sacrilegio”.

La conferencia incluyó referencias a intervenciones urbanas y espacios culturales relevantes, que ejemplifican estas tensiones y posibilidades en el territorio.

Por último, dejó un mensaje dirigido a estudiantes, especialmente a quienes inician su formación: “En un mundo de grandes incertidumbres, tenemos que acostumbrarnos a ellas. El proyecto es, en sí mismo, una práctica incierta”. “La herramienta más importante que podemos darles a los estudiantes es la capacidad crítica. Y sobre todo, que disfruten esta carrera, que es apasionante, especialmente en la universidad pública”.

La actividad organizada por la Agrupación MEU, egresados FAU y el Arq. Raúl Ajmat bajo la coordinación de l Arq. Ramón Paliza de Taller Combes, convocó a estudiantes, docentes, graduados y público en general, consolidándose como un espacio de intercambio y reflexión sobre los desafíos contemporáneos de la arquitectura y la ciudad.

MÁS NOTICIAS