Con ese objetivo, la Universidad Nacional de Tucumán, a través de la Facultad de Psicología, impulsó un espacio de capacitación y reflexión que reunió a autoridades universitarias, representantes del Gobierno provincial y actores vinculados al trabajo territorial.
La actividad puso en valor la necesidad de construir respuestas colectivas frente a una problemática compleja que atraviesa a la sociedad y que demanda herramientas para reconocer señales de alerta, intervenir de manera adecuada y fortalecer las redes de cuidado.
La decana de la Facultad de Psicología de la UNT, Silvia López, destacó la importancia de que las instituciones trabajen de manera articulada. “Abordar estas temáticas tan complejas y que son prevalentes y que atraviesan a nuestra sociedad solo se puede hacer a partir de una construcción colectiva”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la prevención requiere la participación de distintos ámbitos. Fuerzas de seguridad, educación, salud y agentes sociocomunitarios pueden contribuir desde sus espacios a detectar situaciones de alerta y generar intervenciones oportunas. “Tenemos que estar preparados para escuchar o para estar atentos a esos indicadores de alerta para poder prevenir, para poder intervenir”, afirmó la decana, quien remarcó además el carácter interdisciplinario que debe asumir cualquier estrategia de prevención.



Durante la jornada, López reivindicó el papel de la Universidad pública frente a las demandas sociales. “Como universidad pública tenemos el deber de dar respuesta de una manera efectiva, con compromiso ético y social a las demandas que surgen en la sociedad”, expresó.
La capacitación contó con la participación de los licenciados Ernesto Páez y Martín Álvarez, vinculados a la elaboración de la Ley de Prevención del Suicidio, quienes aportaron herramientas y conocimientos destinados a fortalecer la formación de quienes intervienen en distintos ámbitos de la comunidad.
Para la decana, generar estos espacios de capacitación constituye una herramienta concreta para fortalecer las políticas de cuidado. “Si cada uno desde su lugar puede poner su granito de arena para evitar un suicidio, esto ya tuvo sentido”, señaló.
Por su parte, el rector de la UNT, Ing. Sergio Mohamed, también destacó la importancia de la articulación entre el Estado provincial, la Universidad y quienes participan de las instancias de formación. “Todas estas acciones que tienen las tres patas del Estado Provincial, la Universidad y la gente que se capacita son importantes”, afirmó, al referirse a la necesidad de construir respuestas conjuntas frente a una problemática que requiere atención sostenida.
En la misma línea, el vicegobernador de Tucumán, Miguel Acevedo, valoró el rol de la Universidad pública en la capacitación y prevención. “Que la Universidad Pública esté al frente de esta temática que hoy no tan solo nos preocupa, sino que nos tenemos que ocupar, como es el suicidio”, expresó.

Acevedo remarcó además la importancia de sumar a organizaciones intermedias, organismos gubernamentales y actores que mantienen contacto cotidiano con la comunidad. Según explicó, la formación busca brindar herramientas que permitan reconocer señales y situaciones que requieren atención, particularmente en los ámbitos donde existe contacto directo con la ciudadanía. “Esta formación va a detectar, a tomar como prevención índices, señales, acciones que nos permitan detectar a alguien que está con la problemática de que su salud está tan afectada que lo lleva al suicidio”, sostuvo.
Capacitar para fortalecer las redes de cuidado
El encuentro reafirmó la importancia de que la prevención sea abordada como una responsabilidad compartida, donde la capacitación y la construcción de redes permitan mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo. Desde la Facultad de Psicología, la propuesta se inscribe en una concepción de la Universidad pública vinculada con las necesidades concretas de la comunidad y con la generación de conocimientos y herramientas que puedan trasladarse al territorio.

