El estudiante de la carrera de Ingeniería Civil -que se dicta en la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET) de la UNT- Andrés Osatinsky, formó parte de un grupo interdisciplinario en el que desarrollaron un proyecto innovador para sumar alternativas de ventilación para pacientes moderados y severos con COVID-19.

El modelo, que ya fue probado con éxito en el Hospital Padilla, empezará a implementarse como un posible escalón ventilatorio, no invasivo, para evitar -en muchos casos- el uso del respirador mecánico.

El equipo estuvo compuesto por la Dra. Gabriela Apfelbaum (fisiatra), Luis Rocha (ingeniero y director general de Gestión de Tecnología Médica), Eduardo Guillén (ingeniero biomédico y docente de la cátedra Circuitos Eléctricos II) y el Dr. Jorge Alba, junto a los participó Osatinsky.

El método consiste en la instalación de válvulas en máscaras de snorkel para facilitar la ventilación en el paciente. Mediante presiones positivas, durante el ciclo respiratorio, se mejora el intercambio de oxígeno pulmonar al lograr una mayor apertura de los alvéolos pulmonares. 

"Yo me dediqué a la parte del diseño de la válvula que va conectada a la máscara de snorkel. Adapté un modelo que se usó en Italia a las máscaras que se comercializan en nuestro país. Hicimos algunas mejoras y refuerzos para lograr el encaje perfecto, ya que al ser un tema de ventilación con flujos y presiones específicas, requiere un sellado adecuado", describió Osatinsky.

Actualmente trabaja con el equipo de médicos e ingenieros para adaptar algunos sensores para medir distintos parámetros de utilidad durante el tratamiento y para dotar a los servicios asistenciales de todos los accesorios que requiere el kit completo de ventilación.

"Pude hacer este aporte por saber manejar Autocad, que lo aprendí en la Facultad, y luego modelarlo para la impresión 3D", finalizó en una entrevista concedida al área de Comunicación de la FACET.