El Museo de Arte Sacro de la Arquidiócesis de Tucumán inauguró una nueva sala permanente dedicada a la obra de Juan Antonio Ballester Peña, en un acto que contó con la presencia del arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez; autoridades vinculadas a la institución y familiares del artista. La Universidad Nacional de Tucumán tiene una participación activa en el trabajo de conservación, preservación y exhibición que se desarrolla en el museo a través del proyecto PIUNT.



Durante la apertura, Raúl Ajmat, secretario de Posgrado de la UNT y autoridad del Museo de Arte Sacro, destacó la importancia de la donación realizada por la familia y el trabajo conjunto que se viene desarrollando en la institución: “Estamos recibiendo una donación muy importante de obras del artista Juan Antonio Ballester Peña, quien tuvo una fuerte raigambre en Tucumán, con obras como El Cristo, que está pintado en el monasterio de El Siambón”.
Ajmat señaló que el Museo de Arte Sacro ya contaba con algunas obras del artista y que la familia, al conocer el trabajo que se realizaba con esas piezas, decidió ampliar su aporte: “El Museo de Arte Sacro tenía algunas obras del autor que estaban acá en Tucumán y la familia, al conocer la forma de exhibición de esos objetos, decidió donar todo lo relacionado con el arte sacro al Museo de Arte Sacro”.
El secretario de Posgrado también se refirió al vínculo de la apertura con el trabajo que la UNT viene desarrollando desde hace años en el museo: “El proyecto PIUNT, en el que trabajamos con un equipo interdisciplinario, viene desarrollándose desde hace unos ocho años en este museo. Trabajamos no solo en las formas de conservación preventiva y de exhibición en las salas, sino también en el guardado y la preservación de las obras en las reservas del museo”.
En relación con la continuidad de este trabajo, precisó que el proyecto PIUNT vigente finalizará a fines de este año: “El último proyecto PIUNT está terminando a fines de este año y comprende los últimos cuatro años, pero durante los cuatro años anteriores también estuvimos trabajando con financiamiento de la Universidad Nacional de Tucumán en este proyecto aquí en el museo”.

La nueva sala, titulada BALLESTER PEÑA – Arte Sacro, cuenta con la curaduría de Silvia Calafiore y el diseño museográfico de Estudio Maleza. El recorrido se articula a través de cuatro ejes: los ángeles, las vírgenes, los paisajes y la imaginería religiosa. Las obras permiten acercarse a una producción caracterizada por el vínculo entre la búsqueda estética y la dimensión espiritual.
La apertura contó además con la presencia de Alejandra Delgado, nieta de Ballester Peña, junto a otros nietos y bisnietos del artista, quienes acompañaron este momento de reconocimiento y preservación de su legado. Delgado destacó el significado que tiene para la familia que las obras hayan encontrado un espacio permanente de exhibición: “Es un orgullo que el museo haya recibido estas obras. Están en el lugar que merecían. Fueron muchos años de pensarlo y de tratar de sentir cuál era el lugar que él merecía”.
Delgado explicó que el proceso comenzó con la llegada de El ángel de la higuera seca al museo: “El año pasado empezamos a pensar que lo mejor sería que, así como voló ese ángel, volaran los demás y que este fuera el lugar indicado para que él estuviera”.
La nieta del artista remarcó además el vínculo de Ballester Peña con Tucumán: “Era un lugar muy importante para él. Vivió en El Siambón y pintó en el monasterio de los benedictinos el Cristo sobre piedra, una obra que amo y me encanta”.
Juan Antonio Ballester Peña desarrolló una trayectoria vinculada especialmente al arte religioso y tuvo reconocimiento más allá del país. Según recordó Delgado, su obra se encuentra en instituciones de ciudades como el Vaticano y Milán y circuló por diferentes lugares del mundo. Además, fue considerado en su momento uno de los mejores grabadores.
En este sentido, Delgado valoró que la nueva sala permita recuperar la presencia de su obra y acercarla a las nuevas generaciones: “Juan Antonio Ballester Peña tiene obra en el Vaticano, en Milán y ha circulado por diferentes partes del mundo. Fue considerado en su momento uno de los mejores grabadores y, sin embargo, estaba encerrado en un departamento. Esto obviamente va a abrir puertas”.
La incorporación de esta colección se suma a la trayectoria de más de medio siglo del Museo de Arte Sacro en la provincia y constituye un nuevo espacio para la conservación, exhibición y difusión de la obra de Ballester Peña. Para la UNT, la apertura se vincula además con el trabajo sostenido de equipos interdisciplinarios que, a través del proyecto PIUNT, vienen aportando a la conservación preventiva, la exhibición y la preservación de las colecciones de la institución.


